miércoles, 26 de abril de 2017


La pelicula STEFAN ZWEIG , ADIOS EUROPA

Año 2016
Duración 106 min.
País:Austria Austria
Director: Maria Schrader
Guion: Maria Schrader, Jan Schomburg
Música: Tobias Wagner
Fotografía: Wolfgang Thaler
Reparto: Tómas Lemarquis, Barbara Sukowa (primera mujer de SZ), Nicolau Breyner, Charly Hübner, Lenn Kudrjawizki, Ivan Shvedoff, Josef Hader, Harvey Friedman, Nahuel Pérez Biscayart, André Szymanski, Matthias Brandt, Nathalie Lucia Hahnen, Oscar Ortega Sánchez, Vincent Nemeth, João Cabral, Márcia Breia
Productora:Coproducción Austria-Alemania-Francia; X-Filme Creative Pool / Idéale Audience / Maha Productions


Sinopsis
Biografia sobre el intelectual austriaco Stefan Zweig, centrado en los años de exilio del famoso escritor y activista social. Zweig fue uno de los personajes más irrepetibles del siglo XX. Como judío se vio obligado a huir de su país debido al régimen nazi. En su huida hacia adelante, se refugió en París primero y, más tarde, en Londres, pero Zweig acabó huyendo de Europa junto a su esposa a Sudamérica, instalándose finalmente en Brasil, donde acabará suicidándose en 1942 debido a su miedo a que el nazismo se extendiera por todo el mundo. 

El trabajo de dirección es bueno , una forma original de relatar una biografía, pero al final se hace pesada pues no le imprime ninguna emoción a la vida de un personaje que lo define como plano de pensamiento. ¿Era así Stefan Zweig? Yo no lo imaginaba así. Nos nuestra una persona timorata y al fin y al cabo cobarde, no solo por su suicidio sino por su pensamiento.

jueves, 20 de abril de 2017

La novela DORA BRUDER del Premio Nobel de Literatura de 2014 Patrick Modiano (1945) 

Interesado por el tema de los judíos en la Francia de la Segunda Guerra Mundial, cojo con interés este libro. El prologuista lo pone por las nubes, bueno el sabrá por que.
El autor se sumerge en una investigación para saber que ha sido de esta chica judía, el interés posiblemente le viene por similitudes con sus padres también judíos.
Pero al final se queda en una descripción bastante precisa de las calles donde aconteció la vida de la protagonista comparando como son en la actualidad. Hace referencia a documentación oficial que existe sobre los judíos deportados a campos de concentración por los funcionarios franceses pero sin profundizar, sin mojarse. Una pena pues el tema me interesaba.
En resumen una cierta decepción al leerla.
Algunas anotaciones:
- Dice el prologuista Adolfo Garcia Ortega: "El tema es frecuente en Modiano, sobre todo en Rue des boutiques obscures o en la novelización de su guión, para Louis Malle, de Lacombe Lucien, película que convulsionó Francia donde sin piedad escarbaba en los fantasmas del colaboracionismo".
-El 13 de mayo de 1940, cuatro días después de la llegada de Dora al pensionado del Sagrado Corazón de María, a las mujeres súbditas del Reich y ex austríacas les había llegado el turno de ser convocadas al velódromo de invierno y de ser internadas durante trece días. Luego, al acercarse las tropas alemanas, habían sido trasladadas al campo de Gurs, en los Bajos Pirineos.

Sobre este tema ver la etiqueta " Velodromo de Invierno " de este Blog


Publicado por Edition Gallimard 1997
Publicada en español por  Seix Barral en 2009  Traducción de Marina Pino Ynsa

martes, 18 de abril de 2017

HAY QUE SER HONESTO Y BUENO. PERO ¿QUE ES SER HONESTO Y QUE ES SER BUENO?. MUY SENCILLO HONESTO ES AQUEL QUE CUMPLE CON LAS NORMAS SOCIALES, NO MALTRATA, NO ROBA, ETC ... Y BUENO ES EL QUE QUIERE A LOS DEMAS.

viernes, 14 de abril de 2017

Combatientes en la sombra

de Robert Gildea narra la historia de aquellos franceses que se enfrentaron a los nazis. Un trabajo solvente que desarrolla una parte poco conocida de la Segunda Guerra Mundial y que intenta dejar a un lado los mitos de la Resistencia.
La primera imagen que surge, sin lugar a dudas, en el imaginario de un español sobre la resistencia francesa contra la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial son las películas Arde París o El día más largo.
Recientemente, la historiografía española ha puesto en valor el papel fundamental en la liberación de los republicanos españoles refugiados en el país vecino como consecuencia de la victoria de los Nacionales en abril de 1939: una parte de ellos alistados en las escuetas fuerzas de la Francia Libre de De Gaulle, especialmente en la famosa 9ª, y otros en las partidas de maquis, sobre todo comunistas, que nacieron como consecuencia de la invasión de la URSS por Alemania en el verano de 1941, ya que hasta esa fecha los comunistas franceses colaboraban activamente con los nazis fruto del Pacto Molotov-Ribbentrop que había convertido a Hitler y a Stalin en aliados.
Es de señalar que en la extensa bibliografía de profesor Gildea, fellow del Worcester College, no cita un solo autor español de los que tratan la fundamental presencia española en el maquis galo. ¡Europa empieza en los Pirineos! Al menos para los historiadores británicos incluso ante del Brexit.
La historia de la Resistencia francesa ha tenido poco recorrido fuera de la propia Francia ya que, como señala el autor, muy poco tenían de que presumir en el contexto histórico épico que es la II Guerra Mundial.
Para hacer frente al trauma de la derrota en seis semanas en 1940, y a años de colaboracionismo en Francia, se tejió el mito de que la Resistencia había comenzado el 18 de junio de 1940 cuando De Gaulle estaba aislado en Londres; que sólo un puñado de miserables había colaborado con los nazis, mientras un puñado de héroes había iniciado la lucha apoyado por la inmensa mayoría del pueblo francés. Por último, aunque la deuda militar con los Aliados era importante y que algunos extranjeros habían participado puntualmente en la Resistencia, Francia había sido liberada por los propios franceses.
La realidad fue que sólo una minoría de franceses optó por  integrarse en la Resistencia, mientras que la mayoría del pueblo francés vivió el fin de la guerra como un alivio, confió en que el mariscal Pétain defendería sus intereses y convivió más o menos pacíficamente con las fuerzas de ocupación alemana. Como afirmó uno de los líderes de la Resistencia, Emmanuel d`Astier de la Vigerie: “creo que uno solamente se podría haber unido a la Resistencia si era un inadaptado”.
 pesar de todo esto, de la visión distinta que comunistas y gaullistas han querido transmitir sobre la Resistencia francesa, y de sus intereses enfrentados y sus ocultaciones, el libro de Robert Gildea viene a contar de forma solvente esta parte desconocida de la Historia de Francia, de la II Guerra Mundial y de muchos españoles y de otros países de Europa que combatieron en suelo galo junto a un puñado de franceses.
Escribe una historia con nombres y apellidos, sin grandes batallas ni enormes unidades, ya que es la guerra de unos pocos, muy pocos, en su enfrentamiento con el ejército más poderoso de Europa hasta su derrota en el Frente Ruso a partir de 1943.
En unos momentos en que la Ley de Memoria Histórica vuelve a dividir a los españoles, conocer el caso francés, sus errores y aciertos en su tratamiento histórico y político de su propia historia, puede ser una fuente de inspiración para los políticos y ciudadanos de a pie de España.
Señala Robert  Gildea que “los mitos son relatos desarrollados para definir la identidad y las aspiraciones de grupos de personas o de países enteros y no necesitan basarse en hechos históricos probados”.
En 1972 Pompidou afirmó: “¿Acaso no ha llegado ya la hora de correr un velo sobre esa época en la que los franceses se odiaban mutuamente y se despedazaban y mataban entre sí?”.

Al igual que en España, como vimos en el articulo de Herman Tertsch, en Europa y en Francia en particular tambien temen hablar de la realidad, para proteger la mentira historica que se protege oficialmente.


jueves, 13 de abril de 2017

El ensayo LA PRINCESA DE EBOLI del insigne historiador Manuel Fernandez Alvarez.

Narra la historia a partir del asesinato de Juan de Escobedo, el 31 de marzo de 1578. Este es nada menos que el secretario de don Juan de Austria, el hermano del Rey. En el ojo del huracan esta Antonio Perez, secretario de Felipe II y Ana de Mendoza y de la Cerda, viuda de Ruy Gómez de Silva, el que había sido gran privado del Rey. La futura princesa de Éboli, ya marcada desde la cuna por su alto linaje, como biznieta del gran cardenal Mendoza (aquel cuyo poderío era tanto bajo los Reyes Católicos que el pueblo lo llamaba «el tercer Rey de España»), nació en 1540. Doña Catalina de Silva, la esposa de Don Diego Hurtado de Mendoza, segundo conde de Melito, da a luz en Cifuentes (Guadalajara) a una niña a la que pondrá por nombre Ana el 29 de junio. El conde de Melito era un personaje de la Corte de Carlos V, al que el Emperador nombrará Presidente del Consejo de las Órdenes Militares.
En 1552 la prometen con Ruy Gomes de Silva, un joven afortunado que había entrado en España, en 1526, con el séquito de la emperatriz Isabel. Desde la más tierna infancia del Príncipe Felipe, Ruy Gomes de Silva se convirtió en algo más que en compañero de juegos: en el amigo, en el confidente y, en definitiva, cuando el Príncipe se hizo hombre, en su privado. Las Capitulaciones para el casamiento de Ruy Gomes de Silva con doña Ana de Mendoza, se celebran entre S. A. el príncipe don Felipe y los condes de Melito, pues el rango del novio no era el correcto sin el apoyo del futuro rey. De manera que hacia 1557 ya tenemos a doña Ana de Mendoza como una mujer casada con el principal personaje de la Corte de Felipe II; una situación normalizada en 1559, con el regreso definitivo del Rey a España y de su privado, Ruy Gomes de Silva despues de la estancia en Inglaterra como consecuencia del matrimonio con Maria Tudor.
Existe una pugan de poder entre Don Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, y mayordomo mayor del Rey, y Ruy Gomes de Silva, príncipe de Éboli, que era el auténtico privado de Felipe II. En la sombra el secretario del rey Antonio Perez.
Entre 1560 y 1564, se puede afirmar que la princesa de Éboli está en la cumbre de su poder. Es la mujer del privado del Rey y su protagonismo en la Corte lo va a realzar todavía más convirtiéndose al menos en la amiga, tanto de la Reina como del Monarca. No existen pruebas pero la cabe suponer que Felipe II y la princesa de Eboli tuvieron relacciones intimas.
Antonio Pérez había recibido una exquisita formación universitaria a nivel europeo. Su padre, verdadero o supuesto, Gonzalo Pérez, el Secretario de Estado, le había mandado a estudiar a algunas de las mejores universidades europeas (Lovaina, Venecia, Padua; y en España, Alcalá y Salamanca). A su regreso a España, Gonzalo Pérez lo incorporó a la Secretaría de Estado, donde pronto demostró su talento. De forma que, a la muerte de Gonzalo Pérez, el Rey dividió la Secretaría de Estado en dos secciones (la del norte, que abarcaba Flandes y Alemania, y la de Italia), y encomendó a Antonio Pérez la de Italia, de la que tomó posesión en 1568, a poco de su boda con doña Juana Coello.
A la muerte del principe de Eboli, todos los indicios apuntan a que Antonio Pérez acabó metiéndose en la cama de la princesa de Éboli, la pregunta obligada es: ¿quién sedujo a quién? Para mí, fue Ana de Mendoza, una especie de mujer fatal del siglo XVI, como la juzga Gregorio Marañón. Eran las ansias de poder. 
Juan Escobedo es conocedor de todas las intrigas y negocios del corrupto Antonio Perez, por eso este convence al rey ,de que por influencias de Juan Escobedo, que su hermano D Juan de Austria esta desde Flandes preparando un golpe de estado contra la corona. Felipe II autoriza a Antonio Perez a eleminar a Juan Escobedo, es por lo cual es asesinado. Felipe II pudo comprobar entonces el engaño en que había caído y sin duda hicieron mella en él las protestas de fidelidad de don Juan de Austria y aquel lamento suyo por la muerte de Escobedo. En noviembre de 1578 murio en los Paises Bajos D.Juan de Austria.
Estaba en marcha la operación de Lisboa, pues no olvidemos que la muerte del rey don Sebastián de Portugal en Alcazarquivir, en el verano de 1578, había planteado la gran cuestión de Estado de la sucesión al Reino portugués, del que Felipe II se consideraba como el heredero con mejores títulos. Se decía que la princesa de Éboli había tenido recientemente relaciones con la casa de Braganza, que era una de las aspirantes a tan notable sucesión regia en Portugal, de echo el hijo de la Princesa de Eboli se casa con Ana de Portugal y Borja , señora de Monovar.
El 28 de julio de 1579, el cardenal Granvela llegaba a Madrid. Se entevisto con el rey. Aquella misma tarde Felipe II despachó con Antonio Pérez con toda normalidad. Mas cuando el Secretario se retiró a su domicilio, se encontró con lo inesperado: la orden del Rey de su prisión. A la misma hora, con un calculado golpe de efecto, era detenida también la princesa de Éboli; en este caso, presentándose en su morada don Rodrigo Manuel de Villena, como Capitán de la guardia española del Rey. 
La etapa de los cautiverios de la princesa de Éboli en sucesivas prisiones, duraría ya lo que el resto de su vida. Sin embargo, aun dentro de esa penosa época en que carece de libertad, hay tres periodos bien marcados. El primero, que nos lleva hasta finales de 1582, cuando Felipe II decreta desde Lisboa, el 8 de noviembre de aquel año, la muerte civil de la Princesa; esto es, su incapacidad jurídica para gobernar su casa y para administrar los bienes y cuidar de las personas de sus hijos. Lo cual era anular todo el testamento de Ruy Gomes que, como hemos visto, dejaba a Ana de Mendoza como tutora de sus hijos y administradora de la casa de Éboli. La segunda etapa, muy larga, duraría hasta 1590, año en el que, tras la fuga de Antonio Pérez al Reino de Aragón, la furia del Rey se cebó con la indefensa Princesa para extremar el rigor de su prisión; una larga etapa, por lo tanto, de unos ocho años. Y finalmente una tercera, ya más breve, en la que Ana de Mendoza viviría casi emparedada, en unos extremos de rigor verdaderamente crueles, hasta que le llegó la muerte el dos de febrero de 1592. 
¿Por qué Felipe II actuó siempre contra ella, a partir de 1579, de forma arbitraria, y con tanta saña, saltándose los más elementales principios de la Justicia ordinaria?. A mediados de los años sesenta se produce una fisura en la relaccion de la princesa y el rey ¿Por qué? Probablemente por la inoportura intervencion de la princesa en algun asunto relaccionado con Eufrasia de Guzman, la entonces amante del rey. Por otro lado parece que el rey intenta impedir que Ana de Mendoza hable sobre la muerte de Escobedo. Tambien no hay que olvidar la intervencion en la sucesion de Portugal.
De este modo Felipe II hizo bueno el dicho que corría por la Corte : " su risa y su cuchillo iban tan juntos que a todos ponía espanto", algo que Ana de Mendoza aprendería, bien a su pesar y a su costa.
Ver la entrada EL CASTILLO DE DIAMANTE de Juan Manuel de Prada.

Publicado en 2009


miércoles, 12 de abril de 2017

Miedo a la verdad   
HERMANN  TERTSCH -12/04/ 2017         
El miedo a la verdad es una fuerza poderosísima capaz de cualquier cosa, como ya nos enseñan las Sagradas Escrituras. Porque mientras se llega, si se llega, a la sabia convicción de que la verdad nos hace libres, el hombre teme que la verdad le deje en peor lugar. En las últimas semanas se les ha visto mucho el miedo a los grandes guardianes de la actual historia oficial de la Guerra Civil. El libro de Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García titulado "1936, fraude y violencia" ha tenido dos tipos de reacciones. Por un lado han salido cuatro o cinco voces a descalificarlo. Torpe y falazmente, hay que decirlo. Por el otro, han callado como meretrices todos los medios que tanto ruido suelen hacer sobre libros vulgares del sectarismo zurdo sobre la Guerra Civil. En esto son eficaces. Para eso tienen monopolio mediático gracias a la falta de complejos de la izquierda y a la cobardía y la indolencia de la derecha. Porque muchos de ustedes no habrán oído hablar del libro de Álvarez Tardío y Villa García. Cuando deberían tenerlo ya en casa medio empezado. Porque es todo un acontecimiento histórico que debería haber ocupado las portadas de diarios y revistas, y durante semanas haber abierto informativos, protagonizado debates, programas monográficos y encuentros divulgativos.
La obra de investigación prueba minuciosamente que las elecciones de febrero de 1936 que dieron la victoria al Frente Popular sufrieron un masivo fraude. Con estudios nunca realizados antes sobre documentación oficial se prueba que la extensión y la calidad del fraude en toda España cambió el signo del resultado. Los dos historiadores insisten en que ellos no hacen consideraciones ideológicas o políticas. Pero los guardianes del mito de la Santa República de Inmaculada Democracia han visto el enorme peligro que se cierne sobre sus predios de cultivo intensivo de la buena conciencia izquierdista. Cualquier duda sobre el planteamiento de "República democrática buena" frente a "golpismo fascista malo" es descalificado como "franquismo" o intentos de justificar el golpe. Tienen miedo a saber que no quedaba democracia tras los golpes de 1934 y el fraude de 1936. Miedo a saber que el Frente Popular no tenía ni la razón política ni la razón moral. O al menos no toda, como pretende hoy el dogma impuesto.Es el miedo a la verdad de una izquierda reaccionaria. Que considera la versión de la historia convenientemente manipulada una propiedad tan incuestionable como los huesos de Lorca para Ian Gibson. 

El 4 de abril moría en Roma a los 92 años Giovanni Sartori, grande entre los más grandes de la ciencia política. Tuve el privilegio de tratarle durante unos años y me fascinó por su brillantez, su ingenio y su finísimo humor. Este le sirvió en los últimos lustros para encajar con elegante soltura y mucha sorna los embates del fanatismo y la estulticia de la corrección política. Que le llegaron de una izquierda de la que él procedía, pero cuyo dogmatismo, falta de inteligencia y valentía para la verdad fustigó con finura florentina, cuando no maquiavélica. Después de publicar "La Sociedad Multiétnica. Pluralismo, Multiculturalismo y Extranjeros" en 2000 comenzó a ser mal visto el antes adorado Sartori. Porque expuso las verdades que tanto teme la izquierda aferrada como nunca a sus dogmas. Mantuvo que el multiculturalismo genera guetos y dinamita la democracia. Y que la inmigración sin control, limitación y exigencia de integración es una bomba para la sociedad libre. Y Sartori se convirtió –con Oriana Fallaci– en otro "descarriado que alimenta la xenofobia". 
El miedo a la verdad arrastra a Europa, secuestrada por los guardianes del dogma, a la catástrofe. Y en España el cerrojo está en su gran mentira: el antifranquismo.



lunes, 27 de marzo de 2017

La novela AÑOS LENTOS de Fermando Aramburu.

Este autor salta a la fama por la novela Patria,yo decido empezar a leer por sus libros mas antiguos sobre el tema vasco.
Como forma literaria me parece original el modo de llevar el libro: en principio el protagonista le esta contando su historia al escritor y se relatan o bien por voca del protagonista o del escritor. Es original y no esta mal. Por otro lado como narrador no me parece nada extra.
La novela trata de los años que vive un chico en un San Sebastian convulso por los problemas de ETA y como viven las gentes del barrio este tema, incluido su primo que se tira al monte.
Destacar algunos comentarios:
-Te lo bautizaré en euskera. Hay que empezar de pequeñitos con el idioma.
-A mi primo le tocó padecer las duras condiciones de vida de todos o casi todos los refugiados de entonces, agravadas en su caso por la soledad en que lo dejaron sus compañeros por razones que no están del todo claras.
-Es en 1969 cuando Telesforo Monzón y Piarres Larzabal fundaron Anai Arte en San Juan de Luz con el fin de acoger a los refugiados vascos que cruzaban la frontera huyendo de la policía franquista.
-Haciendo referencia al cura del barrio : Con Victoriano Aseguinolaza ya estará suficientemente tratada la implicación de los curas vascos en las maquinaciones del nacionalismo. Estas sotanas, como diría mi madre, «tienen muuucho pecado» .

Publicado por Tusquets en 2012  ISBN: 9788483833803

domingo, 26 de marzo de 2017

La novela EL CASTILLO DE DIAMANTE de Juan Manuel de Prada (1970) . Muy interesante la historia que cuenta con muchos detalle, que dan toda la sensación de estar bien documentados. Relata la lucha entre dos personajes de una fuerza increíble , por un lado Teresa de Jesús ( Teresa de Aumada), con su fuerza interior y espiritual apoyándose en su Majestad (Dios); y por otro lado la Princesa de Evoli ( Ana de Mendoza), personaje adoradora del poder y celosa de Teresa en cuanto a su conexión espiritual que una principal como ella no es capaz de alcanzar.
Relata como se marido Ruy Gómez de Silva, era el hijo de una de las cortesanas que vinieron a España acompañando a Isabel de Portugal al casarse con Carlos I de España. Este chico se crió con el infante, futuro Felipe II, entablando con el una gran amistad. Lo tuvo de consejero-secretario una buena parte de su reinado siendo este, por su prudencia y mesura, el contrapunto al Duque de Alba.
Le sucedió en el cargo de secretario Antonio Pérez, que se habia curtido a sus pechos.
Algunas frases dignas de recordar:
-"Supuso que eran jesuitas, los terribles jesuitas de labios adelgazados de silogismos y ojos abrasados de pólvora teológica que en unas pocas décadas habían relegado a las ordenes tradicionales".
-"Ana había oído decir a sus detractores que los jesuitas eran sinuosos y resbaladizos como culebras; y que sabían instalar su veneno sin que su adversario se percatase".
-"La astucia en la mujer consiste en saber amoldarse a la coyuntura.Si se esta con muchos, se habla poco,y nunca se porfía en lo que nada importa. A todos se debes hablar con alegría, de ninguna cosa debe hacerse burla, ni se debe reprender a nadie sin discreción ni humildad. Acomódate al carácter de aquel con quien trates: con el alegre, muéstrate alegre, con el triste, triste; y, en fin, hazte a todos para ganarlos. Nunca hables sin pensar antes lo que vas a decir, y no encarezcas mucho las cosas, sino dilas con moderación".
-" Antonio Pérez era el hijo ilegitimo de Gonzalo Pérez, secretario del emperador Carlos y clérigo cuya estrella en la Corte había empezado a declinar precisamente cuando se alzo la de Alba y su partido. Antonio lo adiestro su padre para que algún día vengara las afrentas que le inflingio Alba, como se adiestra a un mastín para que muerda".
"El secreto del predominio o tiranía que Antonio ejercía sobre Felipe se cifraba primeramente en haber descubierto su carácter débil; y después, en haberlo sabido esconder ante quienes en cambio no lo habían descubierto".
 -Felipe había conseguido arrebatar al Papa la facultad de proveer obispos, así
 como reservarse una Inquisición propia e imponer que tanto las indulgencias como cualquier otra disposición romana necesiten sanción real.
-"Ana: Muchas veces quise rezar como vos, mentalmente y en recogimiento, pero nunca pude....Sera que no puse empeño suficiente,o que Dios siempre me esquivo....
Teresa responde: Porque siempre os quedasteis en las primeras moradas, donde el alma aun atiende las preocupaciones del mundo, que acaban por aturdirnos."
-"Ana pregunta: ¿Y como es eso de unirse y desposarse con Dios?. Respuesta de Teresa: El desposorio es como si la lluvia cayese sobre un rio y ya no se puede saber cual es el agua del rio y cual la del cielo."
- Teresa murio en Alba de Tormes en 1582. << ¡Tiempo es ya de que nos veamos, Amado mio y Señor mio! Ya es llegada la hora de que salga de este destierro y mi alma goze de vos, como tanto lo he deseado. >>.

Publicado en 2015 por Espasa Libros S.L.   ISBN 978-84-670-4935-0

martes, 21 de marzo de 2017

Dicho de un pensador oriental:

Quien conoce lo exterior es un ERUDITO
Quien se conoce a si mismo es un SABIO
Quien conquista a los demas es PODEROSO
Quien se conquista a si mismo es INVENCIBLE

Mirian Rojas-Estapé en conferencia en Unv. Guadalajara , Mexico

lunes, 13 de marzo de 2017

Maestras con hiyab y otros disparates por Arturo Perez Reverte

De aquí a un par de años –si es que no ha ocurrido ya– saldrá de las facultades españolas una promoción de jóvenes graduadas en Educación Infantil y Primaria, entre las que algunas llevarán –lo usan ahora, como estudiantes– el pañuelo musulmán llamado hiyab: esa prenda que, según los preceptos del Islam ortodoxo, oculta el cabello de la mujer a fin de preservar su recato, impidiendo que una exhibición excesiva de encantos físicos despierte la lujuria de los hombres.
Ese próximo acontecimiento socioeducativo, tan ejemplarmente multicultural, significa que en poco tiempo esas profesoras con la cabeza cubierta estarán dando clase a niños pequeños de ambos sexos. También a niños no musulmanes, y eso en colegios públicos, pagados por ustedes y yo. O sea, que esas profesoras estarán mostrándose ante sus alumnos, con deliberada naturalidad, llevando en la cabeza un símbolo inequívoco de sumisión y de opresión del hombre sobre la mujer –y no me digan que es un acto de libertad, porque me parto–. Un símbolo religioso, ojo al dato, en esas aulas de las que, por fortuna y no con facilidad, quedaron desterrados hace tiempo los crucifijos. Por ejemplo.
Pero hay algo más grave. Más intolerable que los símbolos. En sus colegios –y a ver quién les niega a esas profesoras el derecho a tener trabajo y a enseñar– serán ellas, con su pañuelo y cuanto el pañuelo significa en ideas sociales y religiosas, las que atenderán las dudas y preguntas de sus alumnos de Infantil y Primaria. Ellas tratarán con esos niños asuntos de tanta trascendencia como moral social, identidad sexual, sexualidad, relaciones entre hombres y mujeres y otros asuntos de importancia; incluida, claro, la visión que esos jovencitos tendrán sobre los valores de la cultura occidental, desde los filósofos griegos, la democracia, el Humanismo, la Ilustración y los derechos y libertades del Hombre –que el Islam ignora con triste frecuencia–, hasta las más avanzadas ideas del presente.
Lo de las profesoras con velo no es una anécdota banal, como pueden sostener algunos demagogos cortos de luces y de libros. Como tampoco lo es que, hace unas semanas, una juez –mujer, para estupefacción mía– diera la razón a una musulmana que denunció a su empresa, una compañía aérea, por impedirle llevar el pañuelo islámico en un lugar de atención al público. Según la sentencia, que además contradice la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, obligar en España a una empleada a acatar las normas de una empresa donde hombres y mujeres van uniformados y sin símbolos religiosos ni políticos externos, vulnera la libertad individual y religiosa. Lo que significa, a mi entender –aunque de jurisprudencia sé poco–, que una azafata católica integrista, por ejemplo, acogiéndose a esa sentencia, podría llevar, si sus ideas religiosas se lo aconsejan, un crucifijo de palmo y medio encima del uniforme, dando así público testimonio de su fe. O, yéndonos sin mucho esfuerzo al disparate, que la integrante de una secta religiosa de rito noruego lapón, por ejemplo, pueda ejercer su libertad religiosa poniéndose unos cuernos de reno de peluche en la cabeza, por Navidad, para hacer chequeo de equipajes o para atender a los pasajeros en pleno vuelo.
Y es que no se trata de Islam o no Islam. Tolerar tales usos es dar un paso atrás; desandar los muchos que dimos en la larga conquista de derechos y libertades, de rotura de las cadenas que durante siglos oprimieron al ser humano en nombre de Dios. Es contradecir un progreso y una modernidad fundamentales, a los que ahora renunciamos en nombre de los complejos, el buenismo, la cobardía o la estupidez. Como esos estólidos fantoches que, cada aniversario de la toma de Granada, afirman que España sería mejor de haberse mantenido musulmana.
Y mientras tanto, oh prodigio, las feministas más ultrarradicales, tan propensas a chorradas, callan en todo esto como meretrices –viejo dicho popular, no cosa mía– o como tumbas, que suena menos machista. Están demasiado ocupadas en cosas indispensables, como afirmar que las abejas y las gallinas también son hembras explotadas, que a Quevedo hay que borrarlo de las aulas por misógino, o que las canciones de Sabina son machistas y éste debe corregirse si quiere que lo sigan considerando de izquierdas.
Y aquí seguimos, oigan. Tirando por la borda siglos de lucha. Admitiendo por la puerta de atrás lo que echamos a patadas, con sangre, inteligencia y sacrificio, por la puerta principal. Suicidándonos como idiotas.


Publicada en XLSemanal del 5 de Marzo de 2017.

miércoles, 8 de marzo de 2017


La película FENCES en el cine Cinesur Miramar de Fuengirola

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Sinopsis:
Pittsburg, años cincuenta. Troy Maxon (Denzel Washington) es un un trabajador del sistema de alcantarillado que en su juventud soñó con una carrera como profesional del béisbol. Su sueño se torció porque la primera división del béisbol no admitía jugadores negros, y cuando empezó a admitirlos, Troy ya era demasiado mayor para poder dedicarse a este deporte. Ahora se tiene que conformar con una vida humilde y, aunque se esfuerza por ser un buen marido y padre, su sueño truncado de gloria le corroe, y le lleva a adoptar una decisión que amenaza con destrozar a su familia.
Las vallas, a las que hace referencia el título original, sirven para separar cosas. Para evitar que los de al otro lado entren. Pero, también, para evitar que los de dentro salgan. Y en esa dualidad se mueve Fences, una película de sinopsis simple, pero llena de personajes contradictorios, complejos, de matices que hablan de una época que se va y de otra que llega. En definitiva, de lo que hay a un lado (la vida, la belleza, lo que nos une) y otro (la muerte, la tragedia, lo que nos separa) de la valla.  Basado en una célebre obra de teatro (premio Pulitzer de 1987) del reputado dramaturgo August Wilson, Denzel Washington lleva ahora a pantalla la misma obra que le coronara sobre las tablas de Broadway allá por 2010. Fueron 114 representaciones del texto, junto a Viola Davis, que también repite personaje, y ese bagaje se nota...

Un poco pesada y demasiado encumbramiento del personaje principal (Denzel Washington). Se nota que la pelicula esta dirigida por el por el encumbramiento del personaje.
No recomendaria la pelicula y no es merecedora de los premios a los que optava. Buena la representacion de la sufrida mujer del protagonista, Viola Davis. En absoluto es una pelicula que trate el tema racista, como he leido en alguna publicacion, es una historia de negros en su mundo de negros.


martes, 7 de marzo de 2017

La película MOONLIGHT  en el cine YELMO PLAZA MAYOR de Malaga

Sinopsis

Moonlight es una historia atemporal de relaciones humanas y autodescubrimiento, que narra la vida de un joven que crece en los suburbios de Miami, desde su infancia hasta la edad adulta. Un retrato vital de la vida afroamericana contemporánea que resuena por su profundidad y sus verdades universales.
Dirigida por Barry JenkinsMoonlight se presenta como una de las grandes películas del año, con 8 nominaciones a los Oscars y 6 a los Globos de Oro.

Es inconcebible como un critico ha podido escribir lo anterior. ¿que es eso de la atemporalidad? ¿y que decir del autodescubrimiento?. Enfin un bodrio de pelicula que no se entiende como le han dado los premios que tiene. Los Oscares son cada dia mas farfolla.
La historia que se relata es la vida de un homosexual negro dentro de la comunidad negra. Relacciones de negros entre ellos. Nada recomendable.


sábado, 4 de marzo de 2017

LA CHICA DESCONOCIDA   vista en Cine ALBENIZ de Malaga

Jenny (Adèle Haenel), una joven médico de familia, se siente culpable por no haber abierto la puerta de su consulta a una chica a la que encuentran muerta poco después. Al saber que la policía no tiene forma de identificarla, Jenny tiene un solo empeño: descubrir el nombre de la joven para que no sea enterrada anónimamente y desaparecer como si no hubiera existido nunca.

Muy buena pelicula, bien llevado y con una tematica muy original. Muy recomendable


domingo, 26 de febrero de 2017




La novela SILENCIO de de Shûsaku Endô. Ver la entrada de este Blog de la película Silencio.
Después de ver la polémica película y leer los contradictorios análisis me decido a leer yo la novela.
Hasta el final, cuando empiezan las conversaciones con el japonés jefe, la película es igual que la novela. Mas espectacular la película, sobre todo en las escenas del martirio en el mar crucificados, pero básicamente lo mismo.
El problema para mi gusto es que esta novela esta escrita por un japonés y por lo tanto su punto de vista no es el mismo que el nuestro. Esta absolutamente obsesionado con que Dios actue, diga algo, y esto no es asi. Como espera y no obtiene, reniega. En nuestra cultura lo vemos muchas veces en la actitud de algunos ante la muerte o ante catástrofes responsabilizando a Dios de lo sucedido y en muchas ocasiones origina una separación de esta persona de la Iglesia.
Los comentarios de la película insisten en la importancia de la ultima escena en la que la mujer deposita el crucifijo en el ataúd. Esto en la novela no figura. Pero el sigue creyendo en Dios y en la Iglesia pero a su manera acomodaticia.
Lo que mas me alucina es la actitud de la organización Jesuita sobre la película. Cada vez lo entiendo menos.
Algunos pasajes a destacar:
-Aquellas palabras del Señor: «El que confiese mi nombre ante los hombres, yo le confesaré ante mi Padre, que está en los cielos; pero el que niegue mi nombre ante los hombres, yo también le negaré ante mi Padre, que está en los cielos».

-Si, por un imposible, Dios no existiera...». Era una fantasía aterradora. Si Dios no existiera, ¡qué ridículo resultaba todo! Si no existiera, ¡qué drama tan ridículo las vidas de Ichizô y Mokichi, atados a las estacas y bañados por las olas...! ¡Qué ridículo el espejismo que vinieron persiguiendo los misioneros: tres años largos cruzando mares para llegar a este país! Y ahora, ¡qué aventura tan ridícula la mía, vagando por estos montes sin un alma humana...

-El mismo Javier, gracias a un desliz de su intérprete, tropezó al comienzo con el mismo malentendido. Los japoneses que le oían hablar, pensaban que nuestro Dios era el dios-sol en el que ellos llevaban creyendo tanto tiempo.

- Aquel cuadro, el más dramático de toda la Biblia, cuando Cristo en la última cena le dijo a Judas: «Sal, vete y haz lo que tienes que hacer».
-Pecado, no es lo que se piensa de ordinario, eso de robar, de decir mentiras, no. Pecado es para un hombre cruzar por la vida de otro hombre olvidando las huellas que va dejando en él.
-Deus creó al universo para el bien. Y para el bien, concedió al hombre la inteligencia. Pero hay veces que hacemos lo contrario de lo que nuestra inteligencia nos dicta. Eso es lo que llamamos pecado.
-Y tú, ¿por qué lo dejaste todo de tu mano?» -murmuraba el padre con voz apagada-. «Hasta la aldea que nosotros levantamos por tu causa, ¿la dejaste arder así, sin mover un dedo? Y ¿qué hiciste cuando dispersaron a los vecinos? ¿No les infundiste valor? ¿Te conformaste con guardar silencio, como estas tinieblas que tengo delante? ¿Por qué? Por lo menos enséñame el porqué. Nosotros no somos hombres fuertes como Job, al que hiciste leproso sólo para probarle. Job era un santo, pero estos cristianos, ¿qué son? Hombres pobres y débiles... Y en la tribulación el aguante tiene también un límite. No sigas haciéndonos sufrir más.
-Los padres dicen todos lo mismo... -el intérprete traducía despacio las palabras de otro samuray-, pero mira, hay árboles que dan fruto en un terreno y si los cambias de tierra se secan. Ese árbol que llaman «cristianismo» tendrá hojas, ramaje y flores en el extranjero, pero aquí en el Japón se le secan las hojas y no le nace un brote.
-Dejarse ganar el corazón por el encanto, por la belleza, eso lo puede hacer cualquiera. Eso no tiene nada de amor. Amor es no rechazar una vida humana, un ser humano ajado, convertido en harapos.

-El señor de Hirado, tenía cuatro concubinas, y los celos y peleas entre las cuatro eran continuos. No las aguantó más y a las cuatro las echó del castillo..El señor de Hirado procedio con buen sentido.
Las mujeres se llaman aquí España, Portugal, Holanda e Inglaterra, y cuando les llega su turno de noche, le cargan el oído de chismes a su marido el Japón.
En la misma Goa y en Macao sabían desde hacía tiempo lo que a Inglaterra y Holanda, países protestantes a la espera de abrirse paso en el Japón, les molestaba la ventaja que les habían tomado las naciones católicas España y Portugal, y que con frecuencia las calumniaban ante el shogunado y los japoneses.

Si el padre considera inteligente el proceder de Matsuura, tendrá que admitir que los motivos del Japón para prohibir el cristianismo tienen su punto de razón...El padre responde :


Como nuestra iglesia enseña que a cada varón le corresponde sólo una mujer -el padre prefirió dejar correr la broma-, tiene usted mucha razón al decir que se despida a las concubinas. ¿Qué tal si escogiera el Japón entre esas cuatro a su legítima mujer? -Y su legítima mujer, ¿quién es para usted? Portugal, ¿verdad? -Nada de Portugal. La iglesia católica.

Pero padre, ¿no le parece mejor que el Japón se niegue a elegir a forasteras y una su vida a una mujer del país, a alguien de su plena confianza.
En la iglesia, más que la nacionalidad de la mujer, nos fijamos lo primero en el amor que tiene a su marido... -Claro, por supuesto... Pero si el amor lo arreglara todo en el matrimonio, se acabarían los problemas en este pícaro mundo. Entre otros el problema de las «feas empalagosas» como vulgarmente se dice.
En este mundo hay hombres que lo pasan fatal cuando se empeña en quererles una fea empalagosa. Ya lo creo que sí... -Para vuecencia la predicación del Evangelio es meterle a uno por los ojos un cariño que uno no quiere... -Eso es para nosotros. Y si lo de «fea empalagosa» le molesta, mírelo de este otro modo. Aquí llamamos estéril a la mujer que no puede tener ni criar hijos y todo el mundo dice que es la que menos vale para esposa.
Pues si el cristianismo no da fruto en el Japón, no será la iglesia la culpable. La culpa la tienen, creo yo, los que se han empeñado en arrancar a la mujer de su marido, a la iglesia de sus fieles.Usted, padre, y si quiere, todos ustedes hasta ahora -continuó el señor de Chikugo recalcando las palabras una a una-, por lo visto no entienden lo que es el Japón. Esa impresión da. -Y vuecencia no sabe lo que es el cristianismo.
-Veinte años misionando... -Ferreira seguía repitiendo las mismas palabras con el mismo tono aséptico de voz-, para aprender una sola cosa: que a la hora de la verdad, la fe de usted, nuestra fe, no echa raíces en este país. -Mentira, no es eso -gritó el padre, negando con la cabeza-. Las echa, pero se las cortan.Este país es una ciénaga. Al final usted mismo se convencerá. Verá que es una ciénaga mucho más espantosa de lo que había imaginado. Plantas cualquier arbolillo. Las raíces comienzan a pudrirse, amarillean las hojas y se seca. Nosotros plantamos en esta ciénaga el cristianismo.El ser en que entonces creían los japoneses no es nuestro Dios. Eran sus dioses. Estuvimos mucho, muchísimo tiempo sin saberlo, y quisimos creer que los japoneses se habían hecho cristianos... Ferreira asintió: -El santo (se refiere a Javier ) tampoco cayó nunca en la cuenta. Y sin embargo, la misma palabra «Deus» que les enseñó Javier, la cambiaron a su gusto en Dainichi (gran sol). Para los japoneses, que adoraban al sol, Deus y Dainichi casi sonaban lo mismo. ¿No ha leído la carta de Javier en que cuenta el malentendido.

El cristianismo y la iglesia son realidades que trascienden todo país y lugar. De no ser así, ¿qué sentido tendría nuestra labor misionera? -Los japoneses idealizan al hombre, lo amplifican y al resultado lo llaman dios. Llaman dios a un ser que tiene la misma existencia que el hombre. Pero ése no es el Dios de la iglesia. -¿Esto es todo lo que ha sacado usted de sus veinte años en ese país? -Eso es todo -asintió Ferreira melancólico-. Por eso la misión fue perdiendo todo sentido para mí.

-Si yo apostaté..., ¿se lo digo? Óigalo bien claro. Apostaté porque después del tormento me trajeron aquí y escuché los gemidos de esa pobre gente y Dios no hizo nada por ellos. Le recé a Dios como un desesperado, pero Dios no hizo nada por ellos. Ahora, ese estertor era una acusación a Dios: «¿Por qué tú no dices nunca nada?».

-El sacerdote dice que quiere vivir imitando a Cristo. Pues si Cristo estuviera aquí... Ferreira guardó silencio un instante. En seguida, con voz clara e intensa: -Estoy totalmente seguro. Cristo apostataría por amor a ellos. Eso no puede ser verdad. -El padre se había tapado la cara con las manos y la voz se le filtraba entre los dedos, distorsionada-. No puede ser verdad. -Cristo apostataría. Lo haría por amor. Anulándose totalmente a sí mismo.
-No es que me queje contra ti, Señor, no. Me río sólo del destino del hombre... Mi fe en ti es distinta de la que tenía antes, pero de veras que te sigo queriendo..

Señor, me dolía que estuvieras siempre en silencio... -No estaba en silencio. Estaba sufriendo contigo. Pero tú le dijiste a Judas: «Vete...». Le dijiste: «Vete y haz lo que tienes que hacer». ¿Qué fue de Judas, Señor? -Yo no le dije eso. Le dije a Judas «hazlo» como te he dicho a ti «pisa». Porque Judas tenía dolorido el corazón como tú tienes los pies.