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viernes, 30 de junio de 2017

El ensayo 1936 FRAUDE Y VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES DEL FRENTE POPULAR por Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villar García
Ver la entrada anterior de Herman Tertsch titulada Miedo a la Verdad.

Niceto Alcala Zamora era el presidente del gobierno provisional a la caida de Alfonso XIII , por eso fue elegido Presidente de la II Republica. 
El 19 de Diciembre de 1933 se celebraron las primeras elecciones despues de las constituyentes. Gano la derecha y Alejandro Lerroux fue encargado por Alcala Zamora de formar gobierno.

En Octubre de 1934 se desarrollo una insurrección por parte de las izquierdas , esto supuso la intervención de las fuerzas del orden publico deteniendo a los provocadores y en el caso de Asturias la intervención del ejercito el 15 de Octubre. 
El espiritu revolucionario de las izquierdas se mantuvo durante la legislatura, hasta los primeros días de Enero de 1936 cuando Alcala Zamora disolvió el Parlamento y convoco nuevas elecciones para el 16 de Febrero.

Desde el minuto cero las izquierdas presionaron en el día electoral y en los posteriores. La revuelta era tan grande que antes conocerse el escrutinio oficial el presidente de gobierno Portela Valladares dimitió y Alcala Zamora solo se le ocurrió nombrar presidente del gobierno a Azaña. Puso al amigo de la zorra a guardar el gallinero. En definitiva el pucheracho estaba servido en el primer recuento, el el de la segunda vuelta alli donde se celebro y en la resolución de todas las actas en contradicción. En fin el individuo llamado Largo Caballero desde Octubre del 35 se dedico y consiguió por la fuerza reventar el gobierno y manipular las elecciones. Esta era la democracia de la II Republica , que mientras confeccionaron la Constitución y la fiesta les era partidaria, todo estupendo. Pero cuando los votos de 1933 cambio la torna, les salio la fiera fascista que llevan dentro hasta conseguir cambiarlo todo. Esto es comunismo puro y duro.
Algo parecido pueden intentar hacer los podemitas y socialistas sanchistas, despues de la primera piedra puesta por el insigne ZP. Y para no polemizar mas tambien me preguntaria ¿Porque ganaro las elecciones ZP ?.
 Ahi lo dejo

Publicado por Espasa Calpe ,marzo de 2017. ISBN: 978-84-670-494-6

miércoles, 12 de abril de 2017

Miedo a la verdad   
HERMANN  TERTSCH -12/04/ 2017         
El miedo a la verdad es una fuerza poderosísima capaz de cualquier cosa, como ya nos enseñan las Sagradas Escrituras. Porque mientras se llega, si se llega, a la sabia convicción de que la verdad nos hace libres, el hombre teme que la verdad le deje en peor lugar. En las últimas semanas se les ha visto mucho el miedo a los grandes guardianes de la actual historia oficial de la Guerra Civil. El libro de Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García titulado "1936, fraude y violencia" ha tenido dos tipos de reacciones. Por un lado han salido cuatro o cinco voces a descalificarlo. Torpe y falazmente, hay que decirlo. Por el otro, han callado como meretrices todos los medios que tanto ruido suelen hacer sobre libros vulgares del sectarismo zurdo sobre la Guerra Civil. En esto son eficaces. Para eso tienen monopolio mediático gracias a la falta de complejos de la izquierda y a la cobardía y la indolencia de la derecha. Porque muchos de ustedes no habrán oído hablar del libro de Álvarez Tardío y Villa García. Cuando deberían tenerlo ya en casa medio empezado. Porque es todo un acontecimiento histórico que debería haber ocupado las portadas de diarios y revistas, y durante semanas haber abierto informativos, protagonizado debates, programas monográficos y encuentros divulgativos.
La obra de investigación prueba minuciosamente que las elecciones de febrero de 1936 que dieron la victoria al Frente Popular sufrieron un masivo fraude. Con estudios nunca realizados antes sobre documentación oficial se prueba que la extensión y la calidad del fraude en toda España cambió el signo del resultado. Los dos historiadores insisten en que ellos no hacen consideraciones ideológicas o políticas. Pero los guardianes del mito de la Santa República de Inmaculada Democracia han visto el enorme peligro que se cierne sobre sus predios de cultivo intensivo de la buena conciencia izquierdista. Cualquier duda sobre el planteamiento de "República democrática buena" frente a "golpismo fascista malo" es descalificado como "franquismo" o intentos de justificar el golpe. Tienen miedo a saber que no quedaba democracia tras los golpes de 1934 y el fraude de 1936. Miedo a saber que el Frente Popular no tenía ni la razón política ni la razón moral. O al menos no toda, como pretende hoy el dogma impuesto.Es el miedo a la verdad de una izquierda reaccionaria. Que considera la versión de la historia convenientemente manipulada una propiedad tan incuestionable como los huesos de Lorca para Ian Gibson. 

El 4 de abril moría en Roma a los 92 años Giovanni Sartori, grande entre los más grandes de la ciencia política. Tuve el privilegio de tratarle durante unos años y me fascinó por su brillantez, su ingenio y su finísimo humor. Este le sirvió en los últimos lustros para encajar con elegante soltura y mucha sorna los embates del fanatismo y la estulticia de la corrección política. Que le llegaron de una izquierda de la que él procedía, pero cuyo dogmatismo, falta de inteligencia y valentía para la verdad fustigó con finura florentina, cuando no maquiavélica. Después de publicar "La Sociedad Multiétnica. Pluralismo, Multiculturalismo y Extranjeros" en 2000 comenzó a ser mal visto el antes adorado Sartori. Porque expuso las verdades que tanto teme la izquierda aferrada como nunca a sus dogmas. Mantuvo que el multiculturalismo genera guetos y dinamita la democracia. Y que la inmigración sin control, limitación y exigencia de integración es una bomba para la sociedad libre. Y Sartori se convirtió –con Oriana Fallaci– en otro "descarriado que alimenta la xenofobia". 
El miedo a la verdad arrastra a Europa, secuestrada por los guardianes del dogma, a la catástrofe. Y en España el cerrojo está en su gran mentira: el antifranquismo.