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martes, 19 de septiembre de 2023

EL ANCHO MUNDO de Pierre Lemaitre

 


Pierre Lemaitre (1951) autor tardio pero de gran exito estos ultimos años. En esta obra sigue la tonica comenzada en "Nos vemos alli arriba" narrando de una manera muy fluida las aventuras y desventuras de la famillia Pelletier, derivados de los huidos al final de la otra novela. No es tan entretenida pero merece la pena, se lee rapido debido a que se trata de un puro dialogo.
Destacar:
-El gobierno frances a renunciado a exterminar a los viets, y en el fondo ha hecho bien porque es imposible: los comunistas son como las ladillas, crees que te has deshecho de ellas, pero siempre quedan unas cuantas y eso basta para que vuelvan a pulular.
-Entre una Francia que coloniza y un Viet Minh que aterroriza, la secta es la unica solucion para tener un poco de paz.
-Nosotros tambien tendremos que enfrentarnos a un escandalo, pero no sera el primero ni el ultimo;se creara una comision para enterrar el asunto, lanzaremos algunas noticias para distraer al publico y dos meses despues todo quedara sepultado en el olvido.
-H.G.Wells en el prologo de su libro "A proposito de Dolores", hice: Toma un rasgo de esta persona, otro de aquella, coge algo prestado de un amigo de toda la vida, o de alguien a quien apenas has visto en el anden de una estacion mientras esperas el tren.A veces, incluso aprovechas una frase o una idea de la cronica de sucesos del periodico. Asi es como se escribe una novela. No hay otra forma.
- E General Paul Legentilhomme de la Francia Libre mandaba la 1ª division de Infanteria de la Francia Libre, en el frente de Damasco en junio de 1941 tuvo que enfrentarse a las tropas farncesas de Vichy que fueron derrotadas. Esta fue la Batalla de Levante en general muy escondida por todos. 

Titulo original " La Grand Nonde" editado el 2022.por Pinguin Random House .
Traduccion en 2023 por Jose Antonio Soriano Marcos.





lunes, 17 de mayo de 2021

EL ESPEJO DE NUESTRAS PENAS por Pierre Lemaitre (1951)

 

Esta tercera entrega de la serie trata sobre la Segunda Guerra Mundial, los personajes son , en cierto modo continuacion de la primera " Nos veremos alli arriba " y de la segunda "Los Colores del Incendio" . No es tan interesante como la otra permerece la pena.

A Subrayar:
-Vista de cerca, la línea Maginot, formada por cientos de fuertes subterráneos y búnkeres destinados a hacer frente a una eventual invasión alemana, parecía tremendamente vulnerable. El mismo Mayenberg, una de las obras más importantes de la línea de defensa, tenía debilidades de viejo: su población militar, a  de las balas y los obuses, podía perecer asfixiada en su totalidad.
-Alemania ha emprendido una lucha a muerte con nosotros», habían sido las palabras del general Gamelin.
-Allí había soldados de cuatro compañías procedentes de tres batallones que pertenecían a tres regimientos diferentes. Nadie, o casi nadie, conocía a nadie, la única cara que te sonaba un poco era la del suboficial que tenías justo por encima de ti. Los oficiales también estaban perplejos, pero todos esperaban que los altos mandos supieran lo que estaban haciendo.
-Al noreste de Sedán se intuían movimientos importantes por parte de las tropas alemanas. La alerta llegó al comandante, quien a su vez se la transmitió al general, que desestimó la información con un gesto desdeñoso. -Un efecto óptico. Las Ardenas son un bosque, ¿comprende? Meta en él tres unidades motorizadas y enseguida tendrá la sensación de que hay un regimiento entero

-Nos han equipado con los nuevos lanzabengalas automáticos, pero en la unidad no hay nadie que sepa utilizarlos. Y no traen manual de instrucciones.
-El 10 de mayo, cuando los alemanes lanzaron su gran ofensiva sobre Bélgica y hubo que filtrar la información a la prensa.
-En los periodicos se decia: La guerra estaba en pleno apogeo, hablaban de pérdidas colosales del enemigo, los aviones alemanes abatidos se contaban por centenares

-Lo que él había visto era a unos hombres mal equipados, mal armados, dirigidos por unos oficiales mal preparados a la espera de las órdenes de un Estado Mayor asombrosamente ausente.

-Tras la entrada del mariscal Pétain en el gobierno como vicepresidente y ministro de Estado, le ha llegado el turno al general Weygand, que ha sido nombrado comandante en jefe del Estado Mayor y se encargará del conjunto de los teatros de operaciones. El vencedor de Verdún y el discípulo de Foch están hoy al mando. Francia respira: a la calma olímpica y la fuerza de carácter del primero se unen ahora el criterio sólido y las dotes de mando innatas del segundo.

-Ya nadie duda de que el mismo hombre que, en noviembre de 1918, leyó a los alemanes las condiciones de armisticio que se les imponían, volverá a interpretar ese papel dentro de unas semanas.

-Las tropas francesas y aliadas retrocedían ante la presión de la ofensiva de los alemanes, que, espoleados por su éxito en las Ardenas y por la rapidez con que sus tropas avanzaban, habían barrido a su paso a todo un ejército valeroso y esforzado, pero dramáticamente mal preparado para una situación que ningún jefe de Estado Mayor había sido capaz de prever.

-28 de mayo, se supo que el rey Leopoldo III de Bélgica renunciaba a la lucha y optaba por rendirse al ejército alemán.

-Una muchedumbre grave y apretujada, que se extendía hasta los puentes del Sena, parecía esperar al Mesías. En su lugar, vieron al vicario capitular de París, con capa de oro, la mitra en la cabeza y el báculo en la mano, que salió a recibir al primer ministro, a los embajadores, a los ministros de Estado y al señor Daladier. A Fernand ya le pareció sorprendente ver a todos aquellos políticos radicales, socialistas y masones yendo en visita oficial a Notre-Dame para rezarle a un dios en el que no creían, pero, para él, lo más preocupante era la presencia de un número considerable de militares en uniforme de gala. Viendo a la flor y nata del Estado Mayor, el mariscal Pétain, el general de Castelnau, el general Gouraud, etcétera, y teniendo en cuenta que el país había sido invadido por el enemigo hereditario, se preguntó si aquellos tipos no tenían nada mejor que hacer que acudir a oír misa.

-10 de junio, poco después de la comida de las once, se hizo un silencio extraño. Nadie comprendía qué pasaba. Empezaron a correr rumores. «Los boches están llegando a París», afirmaban unos. «El gobierno se ha largado», aseguraban otros

Qué se imaginaban aquellos cientos de miles de refugiados al huir de París? ¿Que el Loira sería una nueva línea Maginot

-Los alemanes están llegando a París -le explicó Gabriel-. Se puede intentar defender la ciudad, pero, en ese caso, la bombardearán, la machacarán, la convertirán en un montón de ruinas en cuestión de días. Declarándola «ciudad abierta», el gobierno les dice que no es necesario destruirla. Se la ofrece en bandeja

A medida que las tropas alemanas avanzaban desgarrando el país, la solidaridad entre franceses había desaparecido, las relaciones se habían endurecido y los intereses particulares se habían despertado y estaban más vivos que nunca

-La riada de fugitivos, que era la viva imagen de aquel país desgarrado y abandonado

En efecto, una columna impresionante de presos militares se puso en marcha en junio de 1940 (para ser exactos, el día 12 desde Cherche-Midi y el 10 desde la prisión de la Santé) en dirección a Avord, en el departamento del Cher. El 15 de junio, seis detenidos fueron ejecutados por «rebelión, intento de evasión o resistencia a continuar». Al día siguiente, se ejecutó a otros siete. De los 1.865 presos que salieron de París, a la llegada al campamento de Gurs, el 21 de junio, faltaban 845, es decir, el 45,31 por ciento del contingente inicial..

-El lector encontrará en la página web de Jacky Tronel, escrupuloso historiador del episodio, llos pormenores de este triste asunto .

Debo numerosos detalles reales a dos libros de testimonios directos: Simple militant (Denoël, 1974), de Maurice Jaquier, y Le Radeau de la Méduse (Aden, Bruselas, 2009), de Léon Moussinac

En el libro de Henri Amouroux, Le Peuple du désastre (Laffont, 1976), encontré la peripecia de los billetes quemados del Banco de Francia (tres mil millones, asegura el autor), que él resume en cuatro líneas. Los archivos del Banco de Francia disponen de todos los datos relativos a ese extraño suceso

 

Habría sido muy difícil concebir una novela cuyo telón de fondo es el éxodo de junio de 1940 sin la enriquecedora lectura de Léon Werth (33 días, Veintisiete Letras, 2010), Éric Alary (L?Exode, Perrin, 2013), Pierre Miquel (L?Exode, Plon, 2003), François Fonvieille-Alquier (Les Français dans la drôle de guerre, Laffont, 1970), Éric Roussel (Le Naufrage, Gallimard, 2009) o Jean Vidalenc (L?Exode de mai-juin 1940, PUF, 1957)

Entre las obras que me fueron de gran ayuda, destacan las siguientes: Éric Alary, Bénédicte Vergez-Chaignon y Gilles Gauvin (Les Français au quotidien, 1939-1940, Perrin, 2009), Marc Bloch (La extraña derrota, Crítica, 2003), François Cochet (Les Soldats de la drôle de guerre, Hachette Littérature, 2006), Jean-Louis Crémieux-Brilhac (Les Français de l?an 40, Gallimard, 1940), KarlHeinz Frieser (Le Mythe de la guerre éclair, Belin, 2003), Ivan Jablonka (Ni père, ni mère, Histoire des enfants de l?Assistance publique 1874-1939, Seuil, 2006), Jacques Lambert (Les Ardennais dans la tourmente, Terres ardennaises, 1994), Jean-Yves Marie y Alain Hohnadel (Hommes et ouvrages de la ligne Maginot, Histoire et collections, 2005), Jean-Yves Mary (Le Corridor des Panzers, Heimdal Éd., 2010), Jean-Pierre André-Ruetsch (Tempête à l?est. L?infanterie berrichonne dans la campagne de France, Alice Lyner Éditions, 2011), Michaël Séramour (Les Troupes de forteresse en Lorraine et en Alsace y La Ligne Maginot. Ses casernes disparues, Éditions Sutton, 2016), Dominique Veillon (Vivre et survivre en France, 1939-1945, Payot, 1995), Maurice Vaïsse (Mai-juin 1940. Défaite française, victoire allemande sous l?oeil des historiens étrangers, Autrement, 2000), Henri de Wailly (L?Effondrement, Perrin, 2000) y Olivier Wieviorka y Jean Lopez (Les Mythes de la Seconde Guerre mondiale, Perrin, 2015)

En cuanto a los archivos digitales, una vez más recurrí a Gallica (BnF) y a RetroNews, las magníficas bases de datos de la Biblioteca Nacional de Francia relacionadas sobre todo con la prensa diaria. Espero con impaciencia que la digitalización continúe con los años de posguerra..


Título original: Miroir de nos peines  2020, Penguin Random House Grupo Editorial, 

 José Antonio Soriano Marco, por la traducción


jueves, 28 de mayo de 2020

El libro LOS COLORES DEL INCENDIO de Pierre Lemaitre


Es la continuación de Nos vemos allí arriba. Muy entretenida, no puedes dejarla , te interesa mucho lo siguiente, pero es banal en el sentido que es una bonita historia de intriga basada en una venganza, pero sin ningún poso, a mi modo de ver.
A pesar de todo, es una novela recomendable al 100%.
Destacar:
-.La crisis económica que había seguido a la Gran Guerra no había acabado y la clase política francesa, que había jurado o prometido con la mano en el corazón que la Alemania vencida pagaría hasta el último céntimo de todo lo que había destruido, había quedado desautorizada por los hechos. La población, exhortada a esperar a que se reconstruyeran las viviendas, se rehicieran las carreteras, se indemnizara a los inválidos, se pagaran las pensiones, se creara empleo... en una palabra, a que el país volviera a ser lo que había sido (o algo mejor, puesto que había ganado la guerra), la población, digo, se había resignado: el milagro no se produciría. Francia tendría que arreglárselas sola.
-El Estado, sobrecargado de funcionarios, era ineficaz y gravoso, frenaba la iniciativa privada y aplastaba con impuestos cada vez más agobiantes a las empresas y a los particulares acaudalados, que sin embargo enriquecían a un país fuertemente endeudado por el esfuerzo de guerra.
-Hace catorce años, el país fue llamado a la movilización. El pueblo francés se puso en pie, dispuesto a empeñar todas sus fuerzas en una guerra sin precedentes y se preparó para iniciar un período profundamente plagado de tragedias personales. Cuarenta meses más tarde, después de innumerables sacrificios, la exaltación dio paso al desconcierto y sonó la fatídica hora de la duda y la preocupación. En ese momento, la nación puso su destino en manos de un hombre de setenta y seis años. Un hombre que siempre se había equivocado, que nunca había estado de acuerdo más que consigo mismo, un hombre permanentemente enfadado y a menudo feroz, de comportamiento tiránico y tendencias dictatoriales. En ocasiones, individuos cortos de miras se convierten en grandes hombres porque las circunstancias los llevan a ello. Georges Clemenceau tenía un único programa en la cabeza y una sola idea: «Política interior: hago la guerra. Política exterior: hago la guerra. [...] ¿Que Rusia nos traiciona? Sigo haciendo la guerra, y seguiré haciéndola hasta el último minuto»
-¡Si fuera tan inevitable y tan grave, los periódicos no hablarían de otra cosa! -Sencillamente, no les pagan para hacerlo. Págales y hablarán. Vuelve a pagarles y se callarán. Los periódicos no están para informar; ¿en qué planeta vives?.
-Los políticos estaban tan desprestigiados que los votantes no les prestaban oídos ni cuando decían la verdad.
-El nazi es un feroz sectario que odia a todo aquel que está en desacuerdo con él y está dispuesto a pisotear a quien se oponga a su voluntad o sus ideas.



Titulo Original :Couleurs de l`incendie Publicado en 2018
Traduccion:José Antonio Soriano Marco