domingo, 20 de junio de 2021

LA ODISEA DEL PARADISSE

 
Ramon Prat nos cuentas sus peripecias con su barco Paradisse. Primero los problemas que tiene para compartir aventura, cuando se decide por cruzar el atlantico los compañeros que tiene son un gran fiasco.

Hace el viaje a desde El Masnou a Las Palmas de Gran Canaria, de donde sale el 24 de Febrero de 2009 con destino cabo Verde y el salto del atlántico lo comienza el 6 de Marzo, llegando a Barbados el 24 de marzo. Se pasea por todas las Antillas y el 20 de mayo zarpa dirección Bermudas, y el 1 de Junio sale dirección Azores a donde llega el 21 de Junio. El 28 de Junio sale dirección a Cádiz, pero naufraga el 3 de Julio por una vía de agua absurda en la bocina después de tardar en darse cuenta que estaba haciendo agua en la sentina.

Me ha entretenido mucho y me ha dado luz sobre la importancia de los compañeros y que el cruce del atlantico es algo alcanzable.

Termine el libro la noche antes de embarcarme en el Pinot para hacer mi semana de navegacion en el PER a Bordo entre El Masnou y Menorca.


Editado en Marzo de 2011 por Ramon Prat.

lunes, 17 de mayo de 2021

EL ESPEJO DE NUESTRAS PENAS por Pierre Lemaitre (1951)

 

Esta tercera entrega de la serie trata sobre la Segunda Guerra Mundial, los personajes son , en cierto modo continuacion de la primera " Nos veremos alli arriba " y de la segunda "Los Colores del Incendio" . No es tan interesante como la otra permerece la pena.

A Subrayar:
-Vista de cerca, la línea Maginot, formada por cientos de fuertes subterráneos y búnkeres destinados a hacer frente a una eventual invasión alemana, parecía tremendamente vulnerable. El mismo Mayenberg, una de las obras más importantes de la línea de defensa, tenía debilidades de viejo: su población militar, a  de las balas y los obuses, podía perecer asfixiada en su totalidad.
-Alemania ha emprendido una lucha a muerte con nosotros», habían sido las palabras del general Gamelin.
-Allí había soldados de cuatro compañías procedentes de tres batallones que pertenecían a tres regimientos diferentes. Nadie, o casi nadie, conocía a nadie, la única cara que te sonaba un poco era la del suboficial que tenías justo por encima de ti. Los oficiales también estaban perplejos, pero todos esperaban que los altos mandos supieran lo que estaban haciendo.
-Al noreste de Sedán se intuían movimientos importantes por parte de las tropas alemanas. La alerta llegó al comandante, quien a su vez se la transmitió al general, que desestimó la información con un gesto desdeñoso. -Un efecto óptico. Las Ardenas son un bosque, ¿comprende? Meta en él tres unidades motorizadas y enseguida tendrá la sensación de que hay un regimiento entero

-Nos han equipado con los nuevos lanzabengalas automáticos, pero en la unidad no hay nadie que sepa utilizarlos. Y no traen manual de instrucciones.
-El 10 de mayo, cuando los alemanes lanzaron su gran ofensiva sobre Bélgica y hubo que filtrar la información a la prensa.
-En los periodicos se decia: La guerra estaba en pleno apogeo, hablaban de pérdidas colosales del enemigo, los aviones alemanes abatidos se contaban por centenares

-Lo que él había visto era a unos hombres mal equipados, mal armados, dirigidos por unos oficiales mal preparados a la espera de las órdenes de un Estado Mayor asombrosamente ausente.

-Tras la entrada del mariscal Pétain en el gobierno como vicepresidente y ministro de Estado, le ha llegado el turno al general Weygand, que ha sido nombrado comandante en jefe del Estado Mayor y se encargará del conjunto de los teatros de operaciones. El vencedor de Verdún y el discípulo de Foch están hoy al mando. Francia respira: a la calma olímpica y la fuerza de carácter del primero se unen ahora el criterio sólido y las dotes de mando innatas del segundo.

-Ya nadie duda de que el mismo hombre que, en noviembre de 1918, leyó a los alemanes las condiciones de armisticio que se les imponían, volverá a interpretar ese papel dentro de unas semanas.

-Las tropas francesas y aliadas retrocedían ante la presión de la ofensiva de los alemanes, que, espoleados por su éxito en las Ardenas y por la rapidez con que sus tropas avanzaban, habían barrido a su paso a todo un ejército valeroso y esforzado, pero dramáticamente mal preparado para una situación que ningún jefe de Estado Mayor había sido capaz de prever.

-28 de mayo, se supo que el rey Leopoldo III de Bélgica renunciaba a la lucha y optaba por rendirse al ejército alemán.

-Una muchedumbre grave y apretujada, que se extendía hasta los puentes del Sena, parecía esperar al Mesías. En su lugar, vieron al vicario capitular de París, con capa de oro, la mitra en la cabeza y el báculo en la mano, que salió a recibir al primer ministro, a los embajadores, a los ministros de Estado y al señor Daladier. A Fernand ya le pareció sorprendente ver a todos aquellos políticos radicales, socialistas y masones yendo en visita oficial a Notre-Dame para rezarle a un dios en el que no creían, pero, para él, lo más preocupante era la presencia de un número considerable de militares en uniforme de gala. Viendo a la flor y nata del Estado Mayor, el mariscal Pétain, el general de Castelnau, el general Gouraud, etcétera, y teniendo en cuenta que el país había sido invadido por el enemigo hereditario, se preguntó si aquellos tipos no tenían nada mejor que hacer que acudir a oír misa.

-10 de junio, poco después de la comida de las once, se hizo un silencio extraño. Nadie comprendía qué pasaba. Empezaron a correr rumores. «Los boches están llegando a París», afirmaban unos. «El gobierno se ha largado», aseguraban otros

Qué se imaginaban aquellos cientos de miles de refugiados al huir de París? ¿Que el Loira sería una nueva línea Maginot

-Los alemanes están llegando a París -le explicó Gabriel-. Se puede intentar defender la ciudad, pero, en ese caso, la bombardearán, la machacarán, la convertirán en un montón de ruinas en cuestión de días. Declarándola «ciudad abierta», el gobierno les dice que no es necesario destruirla. Se la ofrece en bandeja

A medida que las tropas alemanas avanzaban desgarrando el país, la solidaridad entre franceses había desaparecido, las relaciones se habían endurecido y los intereses particulares se habían despertado y estaban más vivos que nunca

-La riada de fugitivos, que era la viva imagen de aquel país desgarrado y abandonado

En efecto, una columna impresionante de presos militares se puso en marcha en junio de 1940 (para ser exactos, el día 12 desde Cherche-Midi y el 10 desde la prisión de la Santé) en dirección a Avord, en el departamento del Cher. El 15 de junio, seis detenidos fueron ejecutados por «rebelión, intento de evasión o resistencia a continuar». Al día siguiente, se ejecutó a otros siete. De los 1.865 presos que salieron de París, a la llegada al campamento de Gurs, el 21 de junio, faltaban 845, es decir, el 45,31 por ciento del contingente inicial..

-El lector encontrará en la página web de Jacky Tronel, escrupuloso historiador del episodio, llos pormenores de este triste asunto .

Debo numerosos detalles reales a dos libros de testimonios directos: Simple militant (Denoël, 1974), de Maurice Jaquier, y Le Radeau de la Méduse (Aden, Bruselas, 2009), de Léon Moussinac

En el libro de Henri Amouroux, Le Peuple du désastre (Laffont, 1976), encontré la peripecia de los billetes quemados del Banco de Francia (tres mil millones, asegura el autor), que él resume en cuatro líneas. Los archivos del Banco de Francia disponen de todos los datos relativos a ese extraño suceso

 

Habría sido muy difícil concebir una novela cuyo telón de fondo es el éxodo de junio de 1940 sin la enriquecedora lectura de Léon Werth (33 días, Veintisiete Letras, 2010), Éric Alary (L?Exode, Perrin, 2013), Pierre Miquel (L?Exode, Plon, 2003), François Fonvieille-Alquier (Les Français dans la drôle de guerre, Laffont, 1970), Éric Roussel (Le Naufrage, Gallimard, 2009) o Jean Vidalenc (L?Exode de mai-juin 1940, PUF, 1957)

Entre las obras que me fueron de gran ayuda, destacan las siguientes: Éric Alary, Bénédicte Vergez-Chaignon y Gilles Gauvin (Les Français au quotidien, 1939-1940, Perrin, 2009), Marc Bloch (La extraña derrota, Crítica, 2003), François Cochet (Les Soldats de la drôle de guerre, Hachette Littérature, 2006), Jean-Louis Crémieux-Brilhac (Les Français de l?an 40, Gallimard, 1940), KarlHeinz Frieser (Le Mythe de la guerre éclair, Belin, 2003), Ivan Jablonka (Ni père, ni mère, Histoire des enfants de l?Assistance publique 1874-1939, Seuil, 2006), Jacques Lambert (Les Ardennais dans la tourmente, Terres ardennaises, 1994), Jean-Yves Marie y Alain Hohnadel (Hommes et ouvrages de la ligne Maginot, Histoire et collections, 2005), Jean-Yves Mary (Le Corridor des Panzers, Heimdal Éd., 2010), Jean-Pierre André-Ruetsch (Tempête à l?est. L?infanterie berrichonne dans la campagne de France, Alice Lyner Éditions, 2011), Michaël Séramour (Les Troupes de forteresse en Lorraine et en Alsace y La Ligne Maginot. Ses casernes disparues, Éditions Sutton, 2016), Dominique Veillon (Vivre et survivre en France, 1939-1945, Payot, 1995), Maurice Vaïsse (Mai-juin 1940. Défaite française, victoire allemande sous l?oeil des historiens étrangers, Autrement, 2000), Henri de Wailly (L?Effondrement, Perrin, 2000) y Olivier Wieviorka y Jean Lopez (Les Mythes de la Seconde Guerre mondiale, Perrin, 2015)

En cuanto a los archivos digitales, una vez más recurrí a Gallica (BnF) y a RetroNews, las magníficas bases de datos de la Biblioteca Nacional de Francia relacionadas sobre todo con la prensa diaria. Espero con impaciencia que la digitalización continúe con los años de posguerra..


Título original: Miroir de nos peines  2020, Penguin Random House Grupo Editorial, 

 José Antonio Soriano Marco, por la traducción


domingo, 11 de abril de 2021

EL SEPTIMO VELO por Juan Manuel de Prada

Extensa Novela de Juan Manuel de Prada, El Séptimo Velo.

Ana, que la habia leido hacia un tiempo, me comento el argumento que versaba sobre la Resistencia francesa. Como este tema me interesa, me decidi a leerla. Reconozco que la he leido en diagonal saltandome buena parte de la filosofada que se echa. Solo me interesaba la parte historica de la novela. Me ha gustado y esta bien documentada como el mismo indica: "No creo exagerar si cuento por cientos los volúmenes leídos o consultados para documentar el período histórico en que se desenvuelve esta novela, así como las afecciones que afligen a su protagonista", "Entre ellos merecen destacarse las excelentes monografías de Herbert Lottman dedicadas a La caída de París y La depuración, así como el libro París después de la liberación, de Antony Beevor y Artemis Cooper", "Para recrear las vicisitudes de la ocupación y de la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial me han sido de gran ayuda La France des années noires, de Jean-Pierre Azéma y François Bédarida, así como Histoire de la Résistance, de François-Georges Dreyfus. Jacqueline Costa-Lascoux y Émile Temine me aportaron un conocimiento exhaustivo sobre la fábrica Renault de Billancourt y Henry Sergg me descubrió la figura canallesca y encantadora de Henri Lafont en Paris Gestapo" y "El papel desempeñado por el régimen peronista durante la desbandada nazi es exhaustivamente analizado en El cuarto lado del triángulo, de Ronald C. Newton y La auténtica Odessa, de Uki Goñi".

Muy interesante la información que aporta sobre la Resistencia Francesa, que era la resistencia comunista, y como De Gaulle, desde su posición privilegiada de Londres, manipula para dominar la resistencia y poder aparecer al final de la guerra como el salvador de los pueblos. Odio eterno al yanqui que no le reconoció como tal jefe.

Destacar:

-También dicen que suegras y nueras están condenadas a enzarzarse en mil querellas que no son sino escaramuzas de una disputa única y esencial, la disputa por el hombre que ambas quieren en exclusiva.

-Como De Gaulle, no soportaba que su autoridad fuese discutida.

-18 de junio de 1940, cuando De Gaulle lanzase su ardoroso llamamiento a la resistencia desde los micrófonos de la BBC.

-Había mantenido viva la llama de la esperanza gracias a los mensajes radiofónicos de aquel general que hablaba con una retórica que merecía ser esculpida en el mármol, una retórica que sobrevolaba los páramos de la derrota para ensartarse en un horizonte de luz que ni los augures más optimistas vislumbraban.

-Era una retórica aprendida en la lectura de los clásicos grecolatinos que apelaba a una Francia eterna, todavía erguida en el tabernáculo de los corazones, mientras la Francia de los generales tibios y los lacayos de paisano se ponía de rodillas ante el invasor.

-Entran en París en la tarde del 25 de agosto, pocas horas después de que lo hicieran los tanques Sherman de la Segunda División Blindada de Leclerc.

-Paris, había sobrevivido a las bombas, primero por expreso deseo de Hitler, que había querido poseerla intacta, para profanarla más gustosamente, como se profanan las vírgenes en el tálamo, y ya por último gracias a la desobediencia del general Von Choltitz, que se negó a hacerla saltar.

-La División Leclerc había conseguido la rendición de la guarnición alemana casi sin necesidad de hostilidades, después de que les allanara el camino la batalla de las barricadas, capitaneada por los voluntarios de las Forces Françaises de l'Interieur (FFI), los fifís que en la hora de la victoria patrullaban las calles entre ovaciones populares, montados en automóviles cuyas portezuelas ya habían embadurnado con brochazos de pintura blanca en los que podían leerse las siglas de su organización.

-Las tropas francesas se habían llegado a movilizar, apostándose detrás de la llamada línea Maginot, una barrera de fortificaciones erigidas en la frontera con Alemania después de la Gran Guerra.

-Con el general De Gaulle al frente, como corresponde. Ya han anunciado que hará una ofrenda en la tumba del Soldado Desconocido; luego la comitiva irá hasta Notre-Dame, donde se celebrará una misa.

-Al arrancar la comitiva, De Gaulle se volvió a la cohorte de militares y jefes de la Resistencia que lo rodeaba y, con ademán cesáreo, les ordenó que se mantuvieran unos pasos por detrás de él. Nadie osó infringir el mandato; y así, en volandas de los vítores que atronaban el aire, De Gaulle comenzó a caminar a grandes zancadas, levantando de vez en cuando un brazo para corresponder a las efusiones de la multitud.

-De Gaulle constituyó un gobierno provisional, procurando que la depuración no se hiciera sin las debidas garantías procesales; pero, aunque se apresuró a instaurar tribunales de justicia presididos por magistrados profesionales, no pudo frenar las detenciones en masa de primera hora, los encarcelamientos arbitrarios, las purgas ordenadas por los sindicatos y por los fifís, los fusilamientos sin juicio previo en plena calle, los asaltos a las casas de los colaboracionistas. Los sentimientos de humanidad estaban como entumecidos, y así iban a permanecer durante los próximos meses; bruscamente, se pasó de los vítores a los aullidos, del aplauso a la ira, y se repetían los aguafuertes del odio que entenebrecieron los días de la Comuna.

-La suerte de cada parisino dependía de la portera de su casa; en las garitas de los portales, rumorosas de delaciones y resentimientos atávicos, se celebraban juicios sumarísimos, se decretaban ejecuciones sin posibilidad de apelación, se delineaban las cartografías pavorosas de la depuración, de contornos siempre fluctuantes, deseosos de colonizar nuevas tierras incógnitas. Las turbas, poseídas por el capricho de la destrucción, hacían añicos los escaparates de los comerciantes acusados, con razón o sin ella, de ganancias ilícitas, y apaleaban a las mujeres sospechosas de colaboración «horizontal», después de esquilarlas y desnudarlas y tatuarles en la piel, a veces a golpe de navaja, el estigma de una cruz gamada.

-El Velódromo de Invierno, escenario en otro tiempo de gestas ciclistas, había adquirido una reputación siniestra desde que, en julio de 1942, la policía francesa internase allí a miles de judíos (también mujeres y niños), en condiciones insalubres, sin agua ni alimentos ni asistencia médica, antes de destinarlos a los campos de trabajos forzados.....Dos años después, el lugar reverdecía aquel episodio infame, acogiendo en su recinto a los acusados de colaboracionismo, que eran allí sometidos a interrogatorios agotadores y a un trato igual de vejatorio.

-En los cuarteles de Drancy, que también habían acogido unos pocos meses antes a los judíos en tránsito hacia los campos de exterminio de Auschwitz, Maïdanek y Sobibor, se interrogaba a los prisioneros sin ahorro de brutalidades; muchos de los carceleros eran comunistas españoles, curtidos durante la Guerra Civil en las checas, aquellas sucursales del infierno ante cuyo umbral se detenía la legalidad republicana.

-general De Gaulle (puesto que sólo él podía adoptar medidas de gracia para indultar y conmutar penas.

-Renault, el dueño, lo han arrestado por colaboracionista. Esta mañana ingresó en Fresnes, lo escuché en la radio.....-¿Y quién se hará cargo de la fábrica? -De Gaulle piensa nacionalizarla.......Louis Renault no había sobrevivido, como anticipara Jules, a los rigores de la prisión de Fresnes; el parte médico oficial certificaba que su fallecimiento lo había ocasionado un ataque de apoplejía, pero su viuda difundió la especie de que había sido envenenado........permitía dudar del altruismo de Renault, que durante la huelga de 1938, en protesta por el decreto del gobierno Daladier que elevaba a cuarenta y ocho horas por semana el horario laboral, había permitido o auspiciado una represión policial que se había saldado con el arresto de numerosos líderes sindicales y el despido de dos mil trabajadores.....Tras las concesiones populistas, Lefaucheux anunció un decreto de nacionalización de la fábrica y la confiscación de los bienes del difunto Louis Renault.

-Cuando el general Franco se sublevó en Marruecos, el gobierno republicano reaccionó como un boxeador sonado, con una especie de negligencia jactanciosa; pocos días después, daba órdenes de armar al pueblo, para tratar en vano de detener una insurrección que ya había triunfado en la mitad del territorio nacional......En vísperas de la Navidad del año 38, las tropas del general Yagüe lanzaron su ofensiva definitiva contra Cataluña; ni el nacimiento de Dios detuvo el avance.

-El frente republicano no tardó en ceder ante el empuje de un ejército mucho mejor pertrechado; los bombardeos sobre Barcelona se sucedieron con una saña que no buscaba tanto la rendición militar de la ciudad -para entonces, su única defensa la constituían los milicianos que levantaban barricadas con los adoquines arrancados de las calles- como reducir a escombros el ánimo de los barceloneses que aún permanecían leales a la causa republicana.....Cuando el gobierno, o sus jirones, ordenó la evacuación de los guardias de asalto y el traslado de todos los organismos oficiales, el pánico se extendió por doquier. Barcelona se convirtió, de repente, en una ciudad acuciada por el desahucio.

-El radical-socialista Daladier, jefe del gobierno, que tan transigente y contemporizador se había mostrado en la conferencia de Munich con los afanes expansionistas de Hitler, no había vacilado en tildar a los exiliados españoles de «hatajo de indeseables»; y como tales fueron tratados.

-una isla de la Bretaña francesa, en el golfo de Morbihan, llamada para mayor escarnio Belle-Île-en-Mer. Ocuparon las naves bajas de un castillo abandonado, sin más inquilinos que las ratas y las cucarachas; pero aun de un paraje tan lóbrego y desangelado, las mujeres allí reunidas lograron hacer un hogar, estableciendo una suerte de sociedad matriarcal donde no tardaron en aflorar los mejores instintos femeninos.......campo de concentración de Saint-Cyprien, uno de los muchos fundados en las playas del departamento de los Pirineos Orientales. Aunque designar «campo de concentración» a un arenal de varios kilómetros de extensión, donde llegaron a congregarse hasta cien mil hombres, cercados por alambradas de púas y sin un mísero barracón donde guarecerse, quizá no baste para compendiar el horror de aquel paraje inhóspito.

-Puesto que el gobierno francés -como los demás gobiernos democráticos europeos, por lo demás- jamás había declarado oficialmente la legitimidad de la República española durante los años que había durado la contienda civil, los exiliados carecían del estatuto de refugiados. No podían acogerse a la protección de los convenios internacionales, ni invocar la salvaguarda de la Sociedad de Naciones; debían conformarse con languidecer a la intemperie, como corresponde a un "hatajo de indeseables".

-durante los primeros días de confinamiento, expuestos a los rigores del invierno y sin un mendrugo de pan que llevarse a la boca, muchos murieron de frío e inanición; en las semanas sucesivas, las defunciones por tifus y disentería, propagados a través del agua salobre que los prisioneros se veían obligados a beber, diezmarían aún más la población del campo........Las primeras provisiones tardaron días en llegar. Varios camiones del ejército cargados con hogazas recorrieron la línea de las alambradas; encaramados en sus remolques, los soldados arrojaban entre risotadas el pan a la muchedumbre famélica, dejando que se lo disputaran como alimañas.

-El gobierno francés quiso aprovechar la coyuntura para librarse de aquella enojosa multitud de parias. Con la complicidad de las autoridades republicanas en el exilio, incitó a la repatriación a los españoles que no hubiesen ostentado ninguna responsabilidad política durante los años de la contienda ni estuviesen implicados en delitos de sangre. Casi un tercio de los refugiados que habían cruzado la frontera durante el gran éxodo de Cataluña picaron el anzuelo que se les tendía; diariamente abandonaban el campo de Saint-Cyprien miles de incautos, custodiados con insólita deferencia por gendarmes....El recibimiento que les aguardaba en España distaba mucho del que les habían pintado idílicamente los irresponsables dirigentes republicanos: algunos fueron ejecutados, otros dieron con sus huesos en la cárcel, los más sobrellevaron desde entonces una existencia sojuzgada y oprobiosa. Pero los irresponsables que los habían devuelto al matadero, los mismos irresponsables por cierto que previamente los habían embarcado en una guerra perdida de antemano, utilizaron aquel episodio luctuoso para aureolarse de victimismo ante la comunidad internacional, como si ellos hubiesen sido los mártires.......a la desconfianza visceral que le provocaba cualquier llamamiento bendecido por los inútiles que habían propiciado la caída de la República se sumaba la repugnancia invencible que le suscitaba el régimen de Franco, fundado sobre una argamasa de sangre.

-Cuando los altavoces del campo los despertaron con la noticia de que Von Ribbentrop, el ministro de Exteriores alemán, y su homólogo soviético, Molotov, habían firmado un pacto que los convertía en aliados y que, en apenas unas semanas, les iba a permitir repartirse los despojos de Polonia. Muchos refugiados afiliados al partido comunista hicieron añicos aquella mañana su carné, desengañados del padrecito Stalin.......A Estrada, en cambio, aquel pacto germanosoviético le confirmó que nazismo y comunismo eran expresiones del mismo Mal, disfrazadas con apariencias antípodas.

-Para septiembre de 1939, cuando las hostilidades entre Francia y Alemania por fin se declararon, tras la invasión de Polonia, en el campo de Saint-Cyprien ya sólo quedaban unos pocos miles de hombres, en su mayoría viejos y achacosos, inútiles para el servicio militar. Mientras el gobierno francés, deseoso de clausurar aquellos campos de la vergüenza, decidía qué destino asignarles.............Pronto se encontró la solución para deshacerse de aquellas engorrosas escurrajas del éxodo republicano. Era la época de la vendimia, y los viticultores precisaban mano de obra barata que sustituyese a los jóvenes jornaleros franceses.

-Ya sabe cuál es la receta para mantener anestesiada a la gente: pan y circo. -Ahora su sonrisa era sarcástica-. Vichy no supo combatir la carestía de pan; en cambio, promovió los espectáculos, siempre que no atentaran contra el orden público y no propagaran ideas subversivas.

-Los franceses empezaban a asumir que el colaboracionismo no afectaba tan sólo a tales o cuales individuos (una parte, por lo demás, nada exigua de la población), sino que se trataba de una culpa común que, por razones de elemental salud pública, convenía olvidar piadosamente.....Sólo quienes con su intervención activa habían favorecido las acciones criminales o represoras del ocupante, a veces incluso sacando provecho económico de ellas, serían a partir de entonces castigados.

-El gran triunfador de esta guerra ha sido Stalin, no la democracia. La mitad de Europa ha caído bajo su férula. Pero no se conformará con el reparto, el comunismo es por naturaleza expansivo. La razón primordial por la que Churchill se empeñó en otorgar a Francia el estatuto de potencia vencedora era, precisamente, evitar que se convirtiera en una colonia comunista. Y ésa es también la razón por la que se ha transigido con Franco.

-desde que Franco entendiera que su única esperanza de supervivencia le exigía prestar una colaboración lacayuna a las democracias victoriosas, con quienes a cambio podría presumir de compartir enemigo, el comunismo internacional......Cometimos el error de arrimarnos al bando equivocado durante la Guerra Mundial y ahora se nos exige el doble que a cualquier otro. Bases militares, tratados de comercio leoninos, en fin, la codicia del amigo americano no tiene medida, se cree que la leche en polvo del Plan Marshall lo justifica todo......Y si hay algo que fastidia sobremanera a nuestros colegas de la CIA es que España salga en los papeles como refugio de nazis. Entiéndame bien, no les importa que lo sea, aquí da igual si la mujer del César es o no honrada, basta con que lo parezca.

-se había incorporado a la fábrica Renault precisamente cuando, después de largos meses de «guerra boba», con soldados sesteantes que aguardaban en las fortificaciones de la línea Maginot a un enemigo que no parecía atreverse a iniciar las hostilidades, el ejército alemán lanzó a través de las Ardenas una ofensiva fulgurante que desarboló las defensas francesas. La movilización decretada por el gobierno había vaciado la fábrica, que se aprovisionaba fundamentalmente de obreros en edad de reclutamiento; y puesto que Louis Renault, su dueño, había recibido órdenes de mantener la producción, destinándola además a fines militares, hubo que improvisar una contratación multitudinaria.

-Confederación General del Trabajo, el sindicato ligado al partido comunista, prohibido por el gobierno de Paul Reynaud como reacción a la alianza germanosoviética.

-Eran los primeros desertores de una desbandada que se prolongaría durante días, sin otra brújula que la desesperación. A los ojos de Jules, aquella multitud prófuga ya no presentaba rasgos humanos; parecía una manada en estampida. Tanto egoísmo, tanta cobardía vana le revolvían el estómago....Jules recibió las condolencias de los compañeros que, en representación de la plantilla, habían obtenido permiso para abandonar su puesto en la cadena de montaje, también de los directivos que todavía no habían desertado al Sur, como ya había hecho varias semanas atrás el patrono, Louis Renault......la vez que planificaba su evacuación, el consejo de ministros había ordenado incendiar unos enormes depósitos de carburante en Rouen, para que los invasores no pudieran aprovisionarse en ellos y así entorpecer la persecución de los gobernantes prófugos. Pero dicha explicación tan poco heroica aún tardaría en propagarse; por el momento, triunfaban las hipótesis más alarmistas.

-Luego continuaron su avance por las avenidas de la Grande-Armée y Kléber, siguiendo exactamente el mismo itinerario que veintiún años atrás habían cubierto las triunfantes tropas francesas, al mando del mariscal Joffre.

-Para evitar la escabechina, el gobierno peregrino, presidido por el mariscal Pétain, el héroe de Verdún ya casi nonagenario, anunció su disposición a negociar el armisticio.....Pétain a firmar el armisticio en el bosque de Compiègne, en el mismo vagón en el que el mariscal Foch había convocado a la derrotada legación alemana en 1918......Allí se decidió trocear el país y establecer una línea de demarcación que separase la Francia ocupada del territorio que se cedía nominalmente al régimen títere que establecería su capital en el balneario de Vichy...........Por supuesto, detrás de esta fachada de cohabitación pacífica se ocultaba el expolio concienzudo de Francia. Todos los días salían con destino a Alemania trenes cargados de carbón, productos agrícolas y diversas materias primas y manufacturadas.

-Al mismo tiempo, se acumulaban fortunas fastuosas gracias al mercado negro, la especulación y todo tipo de chanchullos entre los ocupantes y una minoría de franceses traidores que nadaban en la opulencia mientras sus compatriotas languidecían en la miseria..........De esta componenda de concordia sacaron tajada los comunistas, que consiguieron permiso de la nueva autoridad militar para publicar L'Humanité, que en uno de sus primeros números tras el levantamiento de la prohibición rotularía «¡Bravo, camaradas!», felicitando a los parisinos por haber negado su apoyo al disuelto gobierno francés. Esta salida de las catacumbas de los comunistas se notó también en la fábrica Renault de Billancourt, donde no pudieron ejercer estrictamente labores sindicales, pero sí salir de la clandestinidad donde los tenían confinados las leyes represivas de Daladier.

-Louis Renault, que había permanecido en el sur del país mientras se dirimía el conflicto, regresó inopinadamente a la capital, para negociar con los alemanes concesiones, antes de que le requisaran la fábrica. Conservó su propiedad nominal, pero a cambio hubo de aceptar que la producción se adaptara a las necesidades de la industria bélica alemana, así como el nombramiento de tres comisarios venidos de la Daimler-Benz, encargados tanto de la contratación como de la supervisión de la cadena de montaje, que en agosto se puso otra vez en marcha, dedicada a la reparación de los tanques franceses recuperados por la Wehrmacht, para reactivarse plenamente a partir del otoño con la fabricación de camiones militares.

-la supresión de la fiesta del Armisticio, el 11 de noviembre, que conmemoraba la derrota alemana en 1918. Los ocupantes seguían obsesionados con borrar de la historia aquella circunstancia oprobiosa.

-Aunque administrada por las fuerzas de ocupación, la prisión de Fresnes estaba atendida por carceleros franceses que actuaban aún con mayor saña que sus patronos, como suele ocurrir siempre entre conversos y subalternos

-emisario del general De Gaulle, que se hacía llamar Max, aunque su nombre de pila era Jean Moulin........siendo prefecto de Chartres las tropas ocupantes habían pretendido, mediante las consabidas torturas, que firmara un documento donde se responsabilizaba a unos soldados senegaleses de las tropelías perpetradas durante la toma de la ciudad. Tras abandonar clandestinamente Francia, Max se había puesto a disposición del general De Gaulle en Londres, quien le había encomendado la ardua tarea de unificar la Resistencia interior y de conseguir que los combatientes comunistas reconocieran como líder indiscutido al propio De Gaulle, al que mayormente consideraban un reaccionario altivo y fatuo. Los comunistas no parecían muy dispuestos a ceder en tal extremo; no, desde luego, si a cambio no obtenían determinadas contraprestaciones.

-cerrando tan luctuosa comitiva, media docena de policías, armados de mosquetones, que ordenaban a los judíos dirigirse hacia el Velódromo de Invierno, donde serían hacinados durante varios días, sin agua ni alimentos, en condiciones infrahumanas de salubridad, antes de ser trasladados a los campos de trabajo que se diseminaban por territorio francés.....Nadie entre los curiosos congregados en las aceras se atrevía a intervenir, ni siquiera a proclamar su vergüenza ante espectáculo tan degradante.............versión antijudía de La Marsellesa que había empezado a circular en los últimos meses; y a esa voz se fueron sumando otras, como un coro blasfemo, como una marea excrementicia, emergida de esas letrinas donde el hombre reniega de su condición: -Amour sacré a la Patrie, conduis, soutiens nos bras vainqueurs. France, notre France chérie, combat avec tes défenseurs, aux juifs fais mordre la poussière, fais rendre gorge a ces voleurs de notre or et de notre honneur, puis chasse-les hors la frontière. Aux armes, antijuifs, formez vos bataillons, marchons, marchons, qu?un sang impur abreuve nos sillons.

-la zona no ocupada, donde el régimen de Vichy, pese a esforzarse por mantener contento al aliado alemán, se resistía a repercutir el castigo sobre la población indefensa.......En represalia por lo que consideraban una muestra de tibieza, y también en desquite por el desembarco aliado en África del Norte, los alemanes cruzaron la línea de demarcación, violando los acuerdos del armisticio, con la excusa de frenar la multiplicación de las redes de la Resistencia.

-Stalingrado, donde se había empezado a librar la batalla más atroz de la historia, la batalla donde quedarían sepultadas para siempre, entre una innumerable y pestilente mortandad, las ensoñaciones triunfales de Hitler.

-La policía francesa, además, que hasta entonces se había esforzado por mantener cierta independencia de acción, empezó a entregar automáticamente a los prisioneros que se hallaban bajo su custodia a la autoridad ocupante, que ya no aplicaba otro castigo que no fuese la ejecución inmediata

-Apenas una semana antes, Jean Moulin, el emisario del general De Gaulle a quien Jules había conocido en la reunión del cine Olympia, había muerto, en las proximidades de Metz, durante su deportación en tren a un campo del Este. Jean Moulin presidía el recién formado Consejo Nacional de la Resistencia; mientras celebraba una reunión en Caluire, a las afueras de Lyon, un comando de la Gestapo, encabezado por el arrogante Hauspsturmführer Klaus Barbie, había irrumpido, arrestando a los asistentes. Conducido a las oficinas de la Gestapo de Lyon, Moulin había sufrido el calvario de los interrogatorios y los tormentos sin soltar prenda, investido de un valor más fuerte que su propia voluntad, ese valor que Dios concede tanto a los que creen en Él como a los que lo ignoran. Maltrecho y sostenido por un hilo sutilísimo de vida, Moulin había sido posteriormente trasladado a París por el propio Barbie, con la esperanza de que allí pudiera ser sonsacado. Pero Moulin había perseverado en su mutismo, hasta que sus carceleros, hastiados, resolvieron enviarlo a un campo de concentración. El traqueteo del tren había bastado para quebrar aquel sutilísimo hilo de vida. El asesinato de Moulin era uno más entre muchos, pero ni a los nazis ni a los miembros de la Resistencia se les escapaba su fuerza simbólica.

-en unos meses, los aliados desembarcaron en Normandía. Para entonces, la Gestapo había desarticulado la mayoría de las redes de la Resistencia y asesinado a sus integrantes.

-Asistió a la liberación del campo de Bergen-Belsen, en la Baja Sajonia, que los soldados americanos y británicos obligaron a visitar a los lugareños de los alrededores, para avergonzarlos de la infamia que se había perpetrado delante de sus narices, con su anuencia o indiferente pasividad.

-los aliados habían puesto en circulación la teoría de la «culpa colectiva» del pueblo alemán, según la cual sesenta millones de personas, incluidos niños, mujeres y ancianos, y por supuesto los militares que se habían limitado a combatir por imperativo del deber, sin participación alguna en el Holocausto.

-No es la primera vez que los comunistas disfrazan de misiones contra el enemigo lo que en realidad son ajustes de cuentas personales.

-ya no había brazos que cultivasen los campos, ni bestias que procurasen su leche, ni actividad comercial que mantuviera, siquiera de forma languideciente, la producción de riqueza. Francia, simplemente, se había quedado sin recursos naturales y sin capacidad para generarlos; se había declarado en bancarrota y, moribunda, se había encogido en el lecho, aguardando el final, que sería un final por consunción, salvo que alguien llegara a salvarla en el último estertor.

-Cómo iba a dejar esa escoria comunista que París fuese liberado sin violencia! -dijo con mordacidad-. Para hacer la revolución necesitaban su pequeña matanza, disfrazada de patriotismo. Unos cuantos cadáveres de boches y de franceses sobre los adoquines, para poderse hacer la foto ante la historia.

-El colapso del sistema bancario había provocado que millones de argentinos perdieran los ahorros de toda una vida, arrojando a la pobreza a la mitad de la población, que hasta entonces había vivido más o menos holgadamente y ahora, de sopetón, se enfrentaba al espectro de la hambruna. Los mismos políticos que unos años atrás habían decretado la amnistía de los militares asesinos que los precedieron se entregaron a continuación a una orgía de expolios del erario público, fugas de capital y blanqueo de dinero que dejaba al país al borde de la bancarrota.

-llegamos a Villa General Belgrano, un pueblo también fundado por colonos alemanes que durante la Segunda Guerra Mundial había acogido a la tripulación del crucero Graf Spee, hundido por su capitán en el Río de la Plata para no rendirse.


Publicada en 2007



miércoles, 10 de febrero de 2021

miércoles, 3 de febrero de 2021

LA LEY DEL MENOR de Ian McEWAN

 

La ley del Menor es una novela de Ian McEwan (1948)
Comienza la obra comentando una serie de sentencias y juicios de lo mas variopinto, para acabar centrando se el caso de un chico a punto de cumplir la mayoría de edad enfermo y con necesidad de una transfusión de sangre para salvarle la vida. Sus padres eran Testigos de Jehova muy practicantes. La presión que recibe el chaval le obliga a rechazar la transfusión. El hospital lleva el tema al juzgado y la juez se ve obligada a visitar al chaval en el hospital para tomar una decisión. El chaval queda prendado de las argumentaciones y la lógica. La juez sentencia que se le administre la transfusión. El chico celebra la decisión, pero insiste en mantener una relación de cierta dependencia con la juez, esta se niega y perjudica al chico. Este vuelve a recaer en su enfermedad y el se niega la la transfusión y muere.
Al tiempo el marido de la juez la plantea el tener una relación extramatrimonial para tener una ultima experiencia sexual reconfortante. La señora juez monta en cólera, aqui abandona toda capacidad de raciocinio y lógica. Al final el marido decide abandonar su extravagante idea y vuelven a llevar una vida socialmente correcta.
La verdad es que esperaba más de la obra, la encontré defraudarte.
Destacar:
-Incluso una noche, a altas horas, dijo que no era «divertida» y que había «perdido el arte del juego». De todas sus acusaciones, estas últimas eran las que más le molestaban, porque intuía que eran ciertas, pero no disminuían su ira

-Un indicador importante del progreso de la civilización, porque prevalecían en las leyes las necesidades de los niños sobre las de sus padres.

Titulo original "The Children Act" de 2014.

Publicado por Anagrama en 2015, Traducción de Jaime Zulaika

domingo, 17 de enero de 2021

SIDI de Arturo Pérez Reverte

 

La novela SIDI de Arturo Pérez Reverte (1951) es una recreación de lo que podrían haber sido las andanzas del Cid Campeador después de ser desterrado. Como es habitual en el autor, la narración es entretenida y tiene un olor a realidad muy agradable.
Cita de José de Zorrilla en La leyenda del Cid :"Costumbres de aquella era caballeresca y feroz, en que degollando moros se glorificaba a Dios. Mas tal es la historia nuestra: no es culpa mía si es bárbara; yo cumplo con advertírselo a mi pueblo al relatársela".
Destacar:
-Cuatro clases de hombres en la guerra: los que no sentían miedo, los que lo sentían pero evitaban mostrarlo, los que lo mostraban pero cumplían con su deber y los cobardes.
-Los hombres se aseguran de que un jefe sea capaz de hacer bien su trabajo, lo seguían hasta el fin del mundo.
-En el fondo desaprueba que una mujer, vasija donde el hombre deposita su importante semilla, no se limite a languidecer en un harén y esté versada en lógica, geometría, caligrafía... Sin embargo, cuando se trata de vigilar la vida doméstica en palacio, mi criterio le parece muy bien.
-Para el amor, lo mejor por temperamento es una bereber; para tener hijos, una andalusí, y para llevar bien la casa, una cristiana.
-No se puede confiar en alguien que nunca cometió un error. Expone a otros a verse envueltos en el primero que cometa.
-Llevo tiempo observándote. En persona o mediante terceros... Y tienes algo que otros no tienen. Eres seco y sobrio. .... en resumen castellano.


Publicado por Alfaguara en 2019.

miércoles, 13 de enero de 2021

URRACA I de CASTILLA y LEON

 


Son muchas las reinas consortes con cierto poder en la historia de la Edad Media y, sin embargo, muy pocas las que ejercieron con plenitud la autoridad real. Doña Urraca de León, hija de Alfonso VI y su segunda esposa, Constanza de Borgoña, fue un rara avis de su tiempo, y de todos los tiempos, por ascender al trono y porque resultó una monarca de gran talento y carácter, cuyos enemigos trataron de derribarla, una y otra vez, por su condición de mujer. No sin razón la historia la recuerda hoy como «La Temeraria».

e estima que Urraca nació alrededor de 1081 con dos disgustos. El primero para sus padres porque era una niña y no un heredero varón. El segundo porque se tuvo noticia de que Constanza no podría tener más hijos.

Alfonso VI  conocido como «El Bravo» es recordado hoy a nivel político por ser quien recuperó Toledo, antigua capital visigoda, para los cristianos y por su pretensión de un reino cristiano unificado. Fue rey de León por herencia de su padre,y también lo terminó siendo de Galicia entre 1071 y 1072 y de Castilla entre 1072 y 1109. No obstante, su figura está más vinculada a un hecho amoroso que a uno militar o político. Para el lujurioso monarca la aparición de una hermosa princesa musulmana con ojos de estrella haría temblar su mundo, la nombrada como Zaida, con la que tuvo un hijo que Alfonso legitimó en contra de los que le acusaban de connivencia con una musulmana.

El fruto de este matrimonio, el pequeño Sancho, llegaría a participar en los actos propios del gobierno real y sería presentado como hijo de pleno derecho de Alfonso, lo que despojó de su papel institucional a Urraca, que había recibido una educación avanzada que incluía la equitación y la caza de cara a lo que estuviera por venir.

Con vistas a un futuro lejos de la corte, Alfonso comprometió a su hija, a los seis años, en matrimonio con Raimundo, hermano del Duque de Borgoña (por tanto sobrino de la Reina Constanza), con motivo de la llegada de nobles francés para combatir la creciente amenaza almorávide, cuyas huestes habían cruzado el estrecho en auxilio de los declinantes reinos taifas. La enorme diferencia de edad no fue, como nunca lo fue en la Edad Media, un obstáculo para que se celebrara el matrimonio a los 12 años, edad en la que se consideraba que por motivos fisiológicos las niñas podían empezar a procrear.

En 1093, tuvieron lugar varios acontecimientos que cambiaron la vida de Urraca y de la historia de estos reinos. A su primera boda con Raimundo, se sumó la muerte de su madre y el nacimiento del mencionado Sancho. Pasó así de ser la heredera leonesa a ser condesa consorte de Galicia y madre de dos hijos con Raimundo, Sancha y Alfonso.

En el verano de 1107, sin embargo, la vida de Urraca volvió a dar un vuelco. Su marido falleció de una grave y súbita enfermedad, haciendo que asumiera en solitario el gobierno de Galicia. Un año después, la muerte del joven Sancho en la batalla de Uclés (1108) contra los almorávides colocó todas las piezas en el punto de partida. La hija de Alfonso heredaría el trono y dejaría sin consecuencias aquel matrimonio prohibido que había querido achicar de los libros de Historia a Constanza y a su hija. Sin guardar rencor a su padre, Urraca ordenó que sus honras fúnebres duraran ocho días de luto.

Que fuera la reina no significaba que tuviera las riendas de su destino, como le dejó claro la aristocracia leonesa al concertar su matrimonio con Alfonso de Aragón, «El Batallador», en contra de su voluntad. Como en el caso de los Reyes Católicos, el enlace garantizaba la independencia de las instituciones de cada uno de los reinos, pero se establecía que, si nacía un heredero, el cónyuge superviviente y luego el hijo de ambos heredaría el conjunto de la tarta. Además, los acuerdos matrimoniales estipularon que la Reina, a pesar de ser monarca de plenitud de León, debía tratar a Alfonso como «señor y esposo mío», es decir, como si hubiera vasallos y señores también en el seno familiar.

Como no podía ser de otra manera, tan fría fórmula legal se tradujo en un matrimonio infame, donde ninguno de los dos se tragaba. Algunas crónicas apuntan incluso a malos tratos hacia ella y de un odio homicida hacia el pequeño Alfonso Raimúndez, heredero del anterior matrimonio de Urraca, al que el aragonés veía como un último obstáculo para hacerse con todo el reino.

La ruptura del matrimonio, que algunos cronistas como Rodrigo Jiménez de Rada calificaron de repudio del Rey a la Reina, parece ser que vino precisamente por iniciativa de Urraca, que temía por la vida de su hijo y por la independencia de su reino. Un documento de donación al Monasterio de Sila, fechado el día 13 de junio de 1110, da fe de la ruptura entre Alfonso y Urraca, quien ya se presenta como Reina de toda España e hija de Alfonso VI. Una auténtica declaración unilateral de independencia respecto a su marido, que respondió lanzando una campaña de castigo contra las plazas castellanas y encerrando a Urraca en la fortaleza turolense de El Castellar.

Cuando parecía que el Rey de Aragón iba a imponerse sobre Urraca y su hijo, la traición sorpresa de Enrique de Borgoña, Rey de Portugal y cuñado de Urraca, a Alfonso «El Batallador» obligó a este a pactar una reconciliación formal con su esposa. Con el argumento de la consanguinidad entre ambos, Urraca pudo romper definitivamente sus ataduras matrimoniales y desatar su carácter indomable en la última etapa de su vida, donde gobernó un lustro sin que el período fuera, ni mucho menos, lo que algunos cronistas han dibujado como una etapa de transición entre reinados. El autor del «Cronicón Compostelano» contradice estas acusaciones al sostener que reinó Urraca «tiránica y mujerilmente», lo que significa que lo hizo de forma completamente independiente.

Los intentos aragoneses de anexionarse León, la presión musulmana en las fronteras y las intrigas portuguesas fueron algunos de los desafíos que debió hacer frente Doña Urraca. Se rodeó en esta tarea de varios consejeros de gran fidelidad, entre ellos el Conde Gómez, que murió en una batalla librada en Candespina contra Alfonso el Batallador, y más tarde el Conde Pedro González de Lara, con el cual mantuvo una relación sentimental que duró hasta la muerte de la Reina y de la que nacieron, por lo menos, dos hijos: Fernando y Elvira.

Doña Urraca murió, de parto, el día 8 de marzo de 1126, en Saldaña, uno de los paisajes de su infancia.

Antes de la llegada de los fanáticos Almohades a la Península ibérica –cuyo expansión fue frenada en la celebérrima batalla de Navas de Tolosa (1212)–, los territorios cristianos habían padecido otra oleada de extremistas del Islam un siglo antes, los almorávides.

Viéndose cada vez más acorralados por los reinos cristianos, que en 1085 tomaron Toledo, los musulmanes andalusíes decidieron pedir auxilio a los curtidos guerreros almorávides.Estos eran unos monjes-soldado procedentes de grupos nómadas del Sáhara, que abrazaron una interpretación rigorista del Islam

Aquella decisión fue la perdición de los andalusíes moderados, y supuso para los cristianos un nuevo derrumbe de sus fronteras.

Alfonso VI de León fue derrotado en la batalla de Sagrajas, cerca de Badajoz, el 23 de octubre de 1086, a manos de ese grupo de fanáticos que vestían con piel de oveja y se alimentaba con dátiles y leche de cabra como los legendarios fundadores del Islam. Después de esta batalla, los almorávides se alzaron como dueños y señores del sur de la Península, obligando de nuevo a los cristianos a asumir una posición defensiva. En 1094, la conquista de Valencia por el Cid Campeador dio un respiro a los territorios próximos a lo que hoy es Aragón, pero la muerte de éste provocó que en 1102 numerosas plazas pasaran de golpe al dominio islámico. La amenaza se cernía de nuevo sobre toda la franja mediterránea.

El reino taifa de Zaragoza se subordinó a los líderes almorávides cuando vio comprometidas sus tierras por el rey aragonés Alfonso «El Batallador», en un pacto con el diablo. En 1110, los almorávides entraron en Zaragoza en medio de los vítores de buena parte de la población

La leyenda del aragonés afirma que venció a los musulmanes en más de 100 batallas, siendo la principal baza cristiana contra los almorávides. Tras arrebatarles Zaragoza, Alfonso I tomó Tudela, Tarazona y otras poblaciones de los valles del Ebro, Huesca y Jalón.

 


Publicado por César Cervera:27/03/2019 en ABC